La recuperación de bitcoin esta semana, desde niveles por debajo de los US$60.000, ha motivado un habitual debate en Wall Street: identificar el piso del mercado.
Los analistas señalan una creciente lista de indicadores que en el pasado han coincidido con mínimos. Al mismo tiempo, algunos creen que la reciente caída de bitcoin coincidió con un cambio en el apetito por el riesgo, ya que las acciones vinculadas a la inteligencia artificial y la esperada salida a bolsa de SpaceX atrajeron parte del capital especulativo.
El desplome del bitcoin enmascara un cambio aún mayor en el mundo cripto
La teoría es difícil de demostrar y el mercado sigue lejos de ofrecer una señal clara de recuperación. Los ETF de bitcoin al contado continúan registrando fuertes salidas de capital, la demanda institucional sigue siendo débil y algunos analistas advierten que el token aún podría sufrir una nueva etapa de caídas.
Sin embargo, la búsqueda de señales de estabilización ha crecido después de que bitcoin cayera hasta los US$59.100 la semana pasada. En el pasado, la criptomoneda —que ahora cotiza cerca de los US$63.000— ha comenzado a formar pisos cuando el pesimismo es generalizado, los flujos se deterioran y los inversionistas tienen dificultades para identificar un catalizador de recuperación.

Para Geoffrey Kendrick, director global de investigación de activos digitales de Standard Chartered, ese proceso podría estar en marcha.
“Creo que ya hemos visto el mínimo de los precios de los criptoactivos para este ciclo”, escribió Kendrick en una nota a clientes.
Mencionó dos posibles catalizadores. El primero es una reducción de las tensiones geopolíticas que podría aliviar la presión sobre los precios del petróleo y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. El segundo es la posibilidad de que la OPI de SpaceX marque el final de una reciente ola de ventas de ETF. Según Kendrick, algunos inversionistas en ETF de bitcoin podrían haber vendido posiciones para liberar efectivo y participar en la oferta, contribuyendo así a uno de los períodos de mayores salidas de capital desde el lanzamiento de estos fondos.
Otros analistas observan evidencias de un piso en los indicadores internos del mercado. La caída de bitcoin lo dejó cotizando apenas un 9% por encima de su precio realizado, es decir, el nivel promedio al que las monedas cambiaron de manos por última vez en el blockchain. Según CryptoQuant, esta métrica históricamente se ha acercado al precio realizado cerca de los principales mínimos de los mercados bajistas.
Vetle Lunde, de K33 Research, señala otro indicador. Más de la mitad de la oferta circulante de bitcoin se encuentra ahora por debajo de su precio de compra, una condición que ha surgido cerca de mínimos anteriores, cuando disminuye el número de inversionistas que aún mantienen ganancias y, por lo tanto, enfrentan presión para vender. Aun así, Lunde advirtió que bitcoin todavía podría sufrir una “última etapa de caída” antes de consolidar una recuperación duradera.
El entorno del mercado sigue siendo adverso. Los ETF estadounidenses de bitcoin al contado han registrado salidas cercanas a US$5.800 millones durante el último mes, según datos recopilados por Bloomberg. CryptoQuant afirma que la demanda institucional en EE.UU. no solo se ha estancado, sino que se ha transformado en ventas netas a un ritmo históricamente inusual.
Como muestra de la incertidumbre, esas mismas salidas respaldan dos interpretaciones opuestas. Los pesimistas las consideran una prueba de que la demanda sigue deteriorándose. Los optimistas sostienen que podrían terminar representando la clase de liquidación masiva que suele acompañar los mínimos del mercado.
Los datos también sugieren que el mercado aún no ha experimentado el nivel de capitulación que caracterizó anteriores mínimos del sector cripto. Los inversionistas materializaron pérdidas sobre aproximadamente 187.000 bitcoin durante los últimos 30 días, según CryptoQuant. Aunque la cifra es significativa, sigue estando muy por debajo de los niveles observados tras el colapso de FTX a finales de 2022, e incluso por debajo de otro episodio de ventas registrado antes este año.
Esto deja a los inversionistas evaluando dos narrativas contrapuestas. Una sostiene que bitcoin se acerca a niveles donde la presión vendedora ya se ha agotado en gran medida y las valoraciones resultan atractivas frente a parámetros históricos. La otra plantea que la demanda sigue siendo demasiado débil y que las persistentes salidas de ETF impiden declarar que el mercado ya alcanzó un piso definitivo.
“El nivel actual de precios debe interpretarse como un posible piso de valoración, no como un mínimo confirmado del ciclo”, escribieron los investigadores de CryptoQuant.