En diálogo con Canal E, el analista internacional Alberto Spektorowski analizó la escalada bélica en Medio Oriente y sostuvo que el enfrentamiento entre Israel e Irán es un juego de suma cero donde “no puede perder Estados Unidos”.
El especialista fue claro al señalar que no puede confirmar los dichos del mandatario estadounidense, aunque deslizó: “No puedo confirmar lo que dice Trump, pero creo, digamos, especulativamente, que sí”.
Según explicó, el objetivo estratégico de Teherán es estructural: “Para Irán es fundamental llegar al poder atómico, aunque ellos mismos dicen con claridad que nunca quisieron ni quieren una bomba atómica”. A su entender, el desarrollo nuclear, el programa de misiles y la búsqueda de hegemonía regional forman parte de una misma lógica de confrontación.
“Acá hay un enfrentamiento total y a muerte entre Israel e Irán. Uno queda, el otro no”, sentenció.
Un conflicto aislado y sin punto medio
Consultado sobre la posible intervención de potencias como China o Rusia, Spektorowski relativizó ese escenario. Afirmó que Irán se encuentra esencialmente solo, acompañado apenas por sus aliados regionales, y describió al régimen como acorralado.
“A mí me da la impresión de que el régimen iraní está aislado y está ultimando sus últimos cartuchos”, sostuvo, aunque aclaró que se trata de una lectura especulativa del mapa bélico actual.
En ese marco, remarcó la superioridad militar de Estados Unidos e Israel y anticipó un conflicto prolongado: “Es o uno o el otro”, insistió, al definir la guerra como un “zero-sum-game”.
Para el analista, la clave es simbólica y estratégica a la vez: “Tiene que quedar muy claro ante la psicología mundial de que hay un derrotado y ese derrotado no puede ser Estados Unidos”.
Además, introdujo un factor interno determinante: el descontento popular en Irán. “El pueblo iraní quiere sacarse de encima este régimen totalitario”, afirmó, sugiriendo que la presión interna podría convertirse en un elemento decisivo.
¿Cambio de régimen o transformación interna?
Sobre la posibilidad de una reconstrucción iraní, Spektorowski planteó un escenario radicalmente distinto sin el actual liderazgo. “Irán, sin este régimen, se transforma en un país de primerísima línea, brillante”, aseguró.
En su visión, el problema no es estructural sino político: “Este régimen simplemente arruina absolutamente la vida de los iraníes mismos”.
Incluso dejó abierta la puerta a una transición negociada: “Ya inclusive tratan de volver a las negociaciones con Estados Unidos, que yo creo que Trump las va a aceptar”.
Sin embargo, advirtió que las condiciones serían exigentes y que Washington no puede permitirse retroceder. “El lado combatiente, es decir, Estados Unidos e Israel, no puede darse el lujo de ir por algo menos. Y no puede perder”, concluyó.
Para Spektorowski, la guerra en Medio Oriente no admite soluciones intermedias. Es una pulseada estratégica, militar y psicológica cuyo desenlace redefinirá el equilibrio regional.