La investigación contra el expresidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero reavivó el debate sobre la relación entre el chavismo y los movimientos de izquierda en Iberoamérica, en un contexto internacional marcado por guerras, tensiones geopolíticas y cambios de liderazgo en la región.
El analista internacional Fernando Pedrosa sostuvo que el escenario actual representa “el momento final” de un ciclo político iniciado a fines del siglo pasado con figuras como Hugo Chávez, Néstor Kirchner, Rafael Correa y Luiz Inácio Lula da Silva.
“Estamos viviendo quizás el momento final de esta nueva izquierda que había surgido con Chávez, Kirchner, Correa y Lula”, afirmó Pedrosa, al analizar las derivaciones políticas y judiciales que podrían alcanzar tanto a España como a América Latina.
Zapatero, Venezuela y las conexiones con el chavismo
Según el especialista, la situación judicial que rodea a Zapatero cobra mayor relevancia porque ocurre en simultáneo con nuevas revelaciones vinculadas al entorno del gobierno venezolano y al empresario colombiano Alex Saab.
Pedrosa señaló que el exmandatario socialista fue durante años “el punto de unión” entre la izquierda latinoamericana y Europa. “Zapatero llevaba el apoyo europeo, los subsidios y la protección internacional a la izquierda latinoamericana”, explicó.
Además, advirtió que una eventual caída política del dirigente español podría impactar sobre el presidente del gobierno español Pedro Sánchez y sobre sectores vinculados a Pablo Iglesias y Podemos. “La influencia de Zapatero sobre Pedro Sánchez es muy grande y Sánchez ya viene golpeado”, afirmó el analista, quien remarcó que la justicia española “es más seria y formal” y que existirían “pruebas contundentes”.
Un nuevo orden mundial y el giro político regional
Pedrosa vinculó esta crisis política con un proceso de reordenamiento global atravesado por las guerras en Medio Oriente y Europa. En ese marco, aseguró que América Latina vuelve a quedar bajo la órbita de Estados Unidos ante la pérdida de influencia de otros actores internacionales. “América Latina queda como una zona de influencia de Estados Unidos y eso ya no admite discusión”, sostuvo.
El especialista también describió el deterioro de Cuba como un símbolo del agotamiento del modelo político impulsado por la llamada “Marea Rosa”. “Cuba está en una situación terminal”, afirmó, y agregó que la crisis económica y social en la isla refleja “una sociedad que está quedando sin nada”.
En paralelo, consideró que podría iniciarse un nuevo ciclo político de centroderecha en la región, especialmente de cara a futuros procesos electorales en Brasil, Chile y Colombia. Sin embargo, aclaró que los ciclos actuales son más breves y dependen cada vez más del impacto económico sobre la población. “Hoy los ciclos son de un presidente de derecha y después uno de izquierda, porque el voto económico termina siendo decisivo”, concluyó.