El economista, Fran Martinelli, en comunicación con Canal E, analizó que la inflación de marzo volvió a ubicarse en el centro del debate económico. El dato oficial del 3,4% abrió interrogantes sobre su composición, la metodología de medición y el impacto real en el bolsillo.
Martinelli remarcó que el cálculo del IPC no es un promedio simple: “Para poder medir la inflación lo que se hace no es un promedio simple de todos los rubros”. Y explicó el rol de la canasta de consumo: “Lo que busca emular el INDEC es la canasta que consumimos los argentinos”.
La desactualización de la medición inflacionaria
Sin embargo, el problema central radica en la actualización de esa canasta: “La canasta que se armó y que se está sosteniendo, es una canasta del 2004 a 2005 con un ajuste por precio de 2016”. Esto genera una distorsión en la medición actual, ya que existe una estructura más reciente: “Hay una canasta más reciente que en el 2017-2018”.
Martinelli detalló qué sectores impulsaron la inflación: “La educación aumentó 12,1% en este mes”. También destacó otros rubros por encima del promedio: “Aumentó el transporte 4,1% y servicios, tarifas, etc., que aumentó 3,7%”.
Según explicó, estos componentes tienen mayor peso en la canasta actualizada, lo que cambia la lectura del dato: “Estos tres que estuvieron por encima tienen mayor peso en la encuesta o en la ponderación del 2017-2018”.
La estimación de la inflación en el presupuesto quedó obsoleta
El entrevistado cuestionó las metas oficiales: “Ya en lo que va del año se está acumulando casi 10 puntos porcentuales de inflación”. Sobre la misma línea, marcó la inconsistencia con el presupuesto: “El Gobierno había pronosticado que la inflación de todo el año iba a ser de 10,1%”.
Uno de los puntos más críticos es el deterioro del ingreso real. En este sentido detalló que, “los trabajadores registrados perdieron, en términos reales y descontando la inflación, casi 8%”.