Perfil
CANAL E
Industria láctea

El sector lácteo en alerta: por qué no logran trasladar la inflación a precios

Pablo Villano analizó el impacto de la inflación, el tipo de cambio y las tasas de interés en un sector que enfrenta serias dificultades para sostener su rentabilidad.

Tambo
Tambo | Cedoc

El sector lácteo atraviesa un escenario complejo en Argentina, marcado por el atraso de precios, la caída del poder adquisitivo y un consumo debilitado. Así lo explicó Pablo Villano, referente de las pymes del sector, quien advirtió que la recuperación depende tanto del mercado interno como del impulso de las exportaciones.

En diálogo con Canal E, el especialista señaló que, pese a la aceleración inflacionaria, las pequeñas y medianas empresas lácteas estuvieron más de un año sin poder trasladar los aumentos a precios. “Venimos atrasados entre 13 y 14 puntos respecto a la inflación”, afirmó.

Precios atrasados y rentabilidad en caída

Según explicó Villano, desde abril de 2025 las pymes prácticamente no ajustaron precios, a pesar del aumento de costos. Esto se debió a un exceso de oferta frente a una demanda debilitada, que limitó la capacidad de trasladar incrementos al consumidor.

Recién en los meses de verano, por una menor producción estacional de leche, se logró una leve recomposición. Sin embargo, el ajuste fue insuficiente para recuperar la rentabilidad perdida.

Consumo golpeado y cambio de hábitos

El deterioro del poder adquisitivo impacta directamente en el consumo de lácteos. En este contexto, se observa un desplazamiento desde primeras marcas hacia segundas marcas, donde operan muchas pymes.

El mercado está resentido en cuanto a poder adquisitivo”, sostuvo Villano, quien aclaró que la diferencia entre marcas no está en la calidad, sino en el nivel de inversión en marketing.

Aun así, el consumo general continúa debilitado, lo que obliga a las empresas a ajustar estrategias para sostener el volumen de ventas.

Más producción y necesidad de exportar

De cara a 2026, el panorama productivo aparece más favorable. El sector espera un aumento en la producción de leche gracias a mejores condiciones climáticas y mayor inversión en el tambo.

Vamos a tener más producción que en 2025”, anticipó Villano, lo que plantea un desafío adicional: colocar ese excedente en el mercado.

En este contexto, la exportación se vuelve clave para absorber el volumen. Brasil sigue siendo el principal destino, concentrando cerca del 50% de las ventas externas, aunque también se busca diversificar hacia otros mercados.

Competencia internacional y tipo de cambio

El escenario externo ofrece oportunidades, pero también desafíos. Villano destacó que los precios internacionales se mantienen en niveles aceptables, aunque el tipo de cambio local genera dificultades.

El dólar está muy quieto o bajando, y eso complica la exportación”, explicó, al señalar que un tipo de cambio más alto mejoraría la competitividad del sector.

Además, advirtió que acuerdos comerciales como los del Mercosur con otros bloques implicarán una mayor competencia para la industria local.

El reclamo por financiamiento

Uno de los principales pedidos del sector está vinculado al acceso al crédito. Si bien existen líneas de financiamiento, las tasas actuales siguen siendo elevadas para las pymes.

Con tasas del 30% o 40% es imposible invertir”, afirmó Villano, quien consideró que deberían ubicarse por debajo del 20% para ser sostenibles.

El financiamiento resulta clave no solo para sostener la actividad, sino también para modernizar procesos, mejorar la eficiencia y competir en el mercado internacional.

Un sector en equilibrio frágil

En síntesis, las pymes lácteas enfrentan un delicado equilibrio entre costos en alza, precios atrasados y un consumo interno débil. Mientras tanto, la mayor producción proyectada obliga a redoblar esfuerzos en exportación.

La recuperación del sector dependerá, en gran medida, de la evolución del poder adquisitivo, el acceso al crédito y la competitividad frente a los mercados internacionales.