En su programa “QR!”, que conduce por Canal E, Pablo Caruso comenzó su editorial remarcando: "Uno de los elementos interesantes, desafiantes, por momentos dramático de este tiempo, es que el Gobierno parece confesar continuamente cuáles son sus intenciones, y es como si no pagara costos o como si la oposición no encontrara manera de utilizarlo para tratar de llevar agua hacia el molino de otro modelo que le genere a la sociedad argentina otro vivir".
Luego, analizó la conferencia de prensa que dio Adrián Ravier, el nuevo vocero presidencial: "Le había preguntado un colega que había pasado que el Gobierno hablaba de las inversiones pero en el ingreso de los argentinos no se estaba viendo eso, entonces el vocero dice 'es el proceso en el que estamos no es igual para todos los argentinos', que es cómo decir en medio del hundimiento del Titanic no hay bote salvavidas para todos. No es para todos por igual".

En ese punto, Caruso remarcó: "Lo que está diciendo que a algunos les está yendo bien y a algunos les está yendo mal. Milei dijo que iba a destruir al Estado pero también dijo que el costo lo iba a pagar la casta, la política, no la gente. Lo dijo mil veces. Y el Gobierno hoy dice: 'No es igual para todos'".
El periodista señaló: "No se puede decir así nomás 'subirá Neuquén, bajará la provincia de Buenos Aires'. Insiste como si estuviera contando algo de lo que jactarse. E insistimos está confesando". Y agregó: "Todo esto va sobre la idea que es normal, que es elegible e inevitable que algunos sectores les vaya bien y a otros les vaya mal. Esto es lo que atraviesa esta definición que da del propio modelo el flamante vocero presidencial".
"'Con Javier Milei las economías regionales están teniendo un renacer espectacular', dice el vocero presidencial", señaló Caruso. Luego de mostrar un gráfico que contradecía las palabras del vocero y escuchar a un experto en el tema, el periodista afirmó: "Además de confesar la crueldad del modelo, es falso (lo que dice)".
A continuación, el conductor tomó otra frase dicha por el vocero: "Acá está lo grave del asunto: 'como en la provincia de Buenos Aires como hay un cambio en la matriz productiva puede ser que la cosa no esté bien'. No se puede decir alegremente eso, porque no es que la cosa esté más o menos, la cosa es un desastre, acá es donde volvemos al principio y donde el Gobierno dice: no hay salvavidas para todos".
Y sumó: "Estás hablando de donde más empleo se genera. No es una cosa para decir al pasar. Y el Gobierno la confiesa, el problema es que de alguna forma vamos naturalizando esto, todavía no terminamos de comprenderlo".

Para luego remarcar que el vocero "dice en un momento 'otros no se animaron'. La palabra animarse tiene un componente de sadismo importante. La esencia de la política es que la gente no la pase mal, que no sufra 'severas complicaciones', porque eso significa la situación de jubilados y jubiladas, que las familias no puedan acceder a un sistema de salud como le corresponde, lo que está pasando en la comunidad de personas con discapacidad".
En ese punto, el periodista reconoció: "Lo que llama la atención es que en este momento un vocero presidencial pueda salir a confesar no solamente el modelo, a confesar la crueldad de lo que se está planificando. Es cierto que Milei dijo que era un topo que viene a destruir el Estado, pero dijo que el sufrimiento iba a recaer en la casta, no en la gente. tres años después, el vocero dice: 'No es para todos igual, no hay bote salvavidas para todos del desastre que estamos haciendo'".
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El conductor aseguró: "Es de una brutalidad social que no tiene parangón, la pregunta ya no es sobre Milei, la pregunta es: ¿cómo es que esto es posible? Pero bueno, es el flamante vocero que quizás no tiene las bravuconadas que tenía el anterior, pero vean que están hechos de la misma madera".
Caruso cerró el editorial remarcando que, "en un momento como éste, lo que el Gobierno propone es 'animate a sufrir'".