El riesgo país argentino se mantiene en niveles que no se veían desde hace casi ocho años y, para Federico Glustein, economista y analista de mercado, hay razones concretas detrás de este escenario. “Inicialmente el mercado está viendo cumplimiento”, afirmó en Canal E, y destacó que el Gobierno viene honrando sus obligaciones financieras.
Glustein subrayó además el rol del Banco Central. “Se están acumulando reservas, ya se compraron casi mil millones de dólares en lo que va del mes”, explicó, y agregó que el cambio en la estrategia cambiaria “le da al mercado un cierto horizonte de previsibilidad”.
Otro factor clave es el frente externo. “Argentina aumentó las exportaciones en 2025 respecto de 2024 y hay mejores perspectivas para 2026”, señaló, lo que permite inferir que “no tendría, hipotéticamente, un problema de divisas durante el año”. En ese contexto, remarcó que el panorama geopolítico actual “facilita tener dólares más fáciles y más accesibles que en otros momentos”.
Reformas, dólares y la mirada del mercado
Consultado sobre la sostenibilidad de estos niveles, Glustein advirtió que la política sigue siendo una fuente de incertidumbre. “La política es una de las grandes incógnitas sobre cómo va a evolucionar la baja del riesgo país”, sostuvo, y puso el foco en la profundidad de las reformas prometidas. “Cuán contundentes sean las reformas económicas, tributarias y políticas va a marcar la trayectoria del riesgo país”, explicó.
Sin embargo, aclaró que el mercado prioriza el ingreso de divisas por sobre los debates legislativos. “Antes que mirar la reforma laboral, el mercado quiere saber cuántos dólares van a ingresar”, afirmó, ya sea por acuerdos con inversores, países u organismos internacionales.
Actualmente, el indicador ronda los 516 puntos. “Estamos a unos 70 puntos de un país más o menos normal como Ecuador”, comparó, y señaló que ese nivel “demuestra que se puede salir al mercado internacional sin pagar una sobreprima excesiva”.
Apoyo internacional y desafíos pendientes
Glustein también analizó el impacto de los gestos de respaldo desde Estados Unidos. “Ayuda, sobre todo porque estamos hablando de una de las principales potencias del mundo”, dijo, y recordó que la relación bilateral ya permitió financiamiento y swaps que fueron devueltos. “Eso mejora las perspectivas crediticias y económicas de la Argentina”, aseguró.
El economista puso en perspectiva la magnitud del cambio. “Argentina hasta hace no mucho tenía un riesgo país de 2.000 puntos o más y hoy estamos llegando a 500”, destacó, y afirmó que “hay una buena perspectiva hacia adelante”.
No obstante, advirtió que el desafío recién empieza. “Todavía no hay grandes inversiones en infraestructura”, señaló, y explicó que será clave “recuperar el nivel de actividad para generar dólares genuinos y no depender solo del endeudamiento”.