La tensión en Medio Oriente volvió a escalar en las últimas horas mientras Estados Unidos e Irán negocian un acuerdo que podría extender el cese al fuego y garantizar la libre circulación en el Estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula gran parte del petróleo mundial.
Según explicó Fernando Pedrosa, analista internacional, en diálogo con Canal E, la decisión final depende directamente de Donald Trump y su equipo más cercano en la Casa Blanca. “Donald Trump está sentado en la sala de situaciones con sus asesores más cercanos, con la gente de su gobierno, para tomar una decisión”, sostuvo el analista internacional. Y agregó: “¿Acepta la oferta de Irán para firmar el acuerdo o no la acepta?”.
Las condiciones de Estados Unidos y el rol de Irán
Pedrosa detalló que ambas delegaciones ya avanzaron en un entendimiento preliminar que contempla una extensión de 60 días del cese al fuego. Sin embargo, remarcó que Washington mantiene dudas sobre la capacidad iraní para cumplir con lo pactado. “Trump lo que está diciendo es, si yo acepto esto, quiero que lo acepte el Ayatola”, explicó. El analista recordó además que la estructura de poder iraní quedó fragmentada tras la eliminación de figuras políticas clave, lo que fortaleció a sectores extremistas con capacidad de veto.
En ese marco, uno de los principales objetivos de Estados Unidos sería limitar el programa nuclear iraní. “Estaría impidiendo definitivamente o por un lapso de tiempo importante el enriquecimiento de uranio”, señaló Pedrosa.
A cambio, Irán recibiría alivio económico y acceso a recursos financieros para enfrentar la crisis interna. “Irán tendría dinero que no tiene de dónde sacar para reconstruir un poco el país”, afirmó.
Petróleo, Trump y una calma provisoria
El acuerdo también contempla garantizar la apertura del Estrecho de Ormuz, clave para evitar nuevas subas en el precio internacional del petróleo. Para Pedrosa, la urgencia política de Trump es determinante en este escenario. “Lo que están buscando es como una calma provisional, que se pueda extender por lo menos hasta fin de año”, explicó. El objetivo sería evitar un impacto económico negativo en Estados Unidos antes de las elecciones.
El analista advirtió que el conflicto no terminará con una sola firma y que las negociaciones continuarán incluso si se alcanza un acuerdo en las próximas horas. “Es un conflicto que no tiene un fin inmediato, no se cierra con un acuerdo histórico, va a seguir ahí”, aseguró.
Sobre el rol de Israel, Pedrosa consideró que la principal preocupación sigue siendo el desarrollo nuclear iraní. “Mientras Irán no tenga uranio enriquecido, no tenga la bomba, el dinero no es un problema para ellos”, concluyó.