En diálogo con Canal E, Florencia Simonini, economista, docente de la UBA e investigadora del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (UBA-CONICET), explicó cómo la reducción del presupuesto educativo nacional afecta a las provincias y aumenta las desigualdades del sistema educativo.
"Nosotros lo que vemos a través de los datos, que son públicos, y son los que vienen del Ministerio de Economía y de la Secretaría de Educación, es que en los últimos años hubo una baja muy grande sobre todo del gasto educativo nacional", sostuvo.
La caída del presupuesto educativo y el impacto en las provincias
La especialista sostuvo que algunas jurisdicciones lograron compensar parte del retiro de fondos nacionales, mientras que otras no cuentan con los recursos necesarios. "Ahí tenés un riesgo de que aumente la desigualdad en el servicio educativo que se brinda en distintas provincias".
Simonini explicó que las provincias con menor capacidad de generar ingresos propios enfrentan mayores dificultades para sostener salarios docentes, infraestructura escolar y programas educativos. "Provincias típicamente del norte argentino, algunas del noreste, noroeste, están bastante más complicadas, porque además son muy dependientes de los ingresos por coparticipación".
Además, remarcó que el ajuste no solo afecta los salarios docentes, sino también las inversiones en edificios escolares y el acceso a herramientas tecnológicas. "El programa Conectar Igualdad, que solía entregar una netbook a los estudiantes de escuelas públicas y a los docentes, fue discontinuado en 2024. No está más y no hay ninguna política que reemplace eso".
La investigadora advirtió que la falta de políticas de inclusión digital puede tener consecuencias sobre la inserción laboral de las nuevas generaciones. "Hoy en día... necesariamente los pibes tienen que salir de la escuela con una formación en ese tipo de tecnologías".
Menos financiamiento y mayor brecha educativa
Respecto del esquema de financiamiento, Simonini señaló que la eliminación de obligaciones legales para destinar un piso de recursos a la educación profundiza el proceso de desfinanciamiento. "Se derogó la obligación del Gobierno, no solo nacional, sino también de las provincias, de alcanzar un cierto nivel de financiamiento educativo que estaba vigente hace varios años".
También recordó que la suspensión del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) eliminó una herramienta clave para reducir las diferencias salariales entre provincias. "El FONID... permitía intentar igualar un poco los salarios a lo largo de todo el país. Si no, pasa... que la provincia que puede paga buenos salarios y la que no, no. Y entonces empiezan a generarse sistemas educativos diferenciales en las jurisdicciones".
Para Simonini, la combinación entre menor financiamiento nacional y mayores exigencias para las provincias incrementa el riesgo de profundizar las brechas educativas en todo el país.