El mercado de alquileres atraviesa una de sus etapas más críticas en Argentina, con fuertes subas de precios y creciente dificultad para sostener los pagos. Gervasio Muñoz, referente de Inquilinos Agrupados, fue contundente al describir el escenario actual: “Lo que está pasando es una de las situaciones más graves para los que alquilan vivienda en Argentina”.
El dirigente explicó que el origen del problema se remonta a la desregulación del sector. “No hay ningún tipo de regulación para alquilar vivienda”, afirmó, y señaló que esto derivó en incrementos desmedidos. “Los precios duplican la inflación”, agregó, en un contexto donde los salarios permanecen estancados.
Aumentos constantes y familias desplazadas
La dinámica actual de contratos agrava la situación. Según Muñoz, los aumentos son cada vez más frecuentes. “Tenemos aumentos cada 2-3 meses atados a la inflación”, explicó, lo que vuelve insostenible el pago a mediano plazo.
El impacto social es profundo. “Es imposible que vos empieces pagando 400.000 pesos y al año estés pagando 800.000”, ejemplificó, y describió las consecuencias: familias que deben mudarse a viviendas más pequeñas o alejadas, jóvenes que regresan a la casa de sus padres y jubilados que deben volver a trabajar.
Además, remarcó la falta de contención estatal. “No hay ningún área que ayude a alguien que le esté costando pagar el alquiler”, sostuvo, y calificó la situación como “muy difícil, muy silenciosa”.
Desalojos exprés y falta de regulación
El panorama podría agravarse aún más en los próximos meses. Muñoz advirtió sobre un proyecto oficial que busca acelerar los desalojos. “Si te atrasas tres días en el pago del alquiler, el juez tiene que ordenar el desalojo en cinco días”, explicó, al considerar que se trata de una medida extrema.
También cuestionó la lógica del mercado actual. “No existe la tolerancia. Existe que pagues lo que te piden y si no, a la calle”, afirmó, graficando la falta de margen para los inquilinos.
Para el referente, el problema es estructural y responde a la política económica vigente. “El plan es que los dueños tengan una rentabilidad enorme y los que no tienen dónde vivir se jodan”, criticó.
Finalmente, subrayó la excepcionalidad del caso argentino. “Único país en el mundo en donde no hay ningún tipo de condición para alquilar vivienda”, concluyó, advirtiendo sobre las consecuencias sociales de este modelo.