El analista internacional, Alejandro Laurnagaray, dialogó con Canal E e hizo hincapié sobre la política exterior de Estados Unidos, el rol de la ONU, la disputa por Groenlandia y la reconfiguración del sistema internacional.
Sobre la creación de una “junta de paz” impulsada por Estados Unidos, Alejandro Laurnagaray planteó: “Lo que está intentando con esta junta de paz es evitar los mecanismos de las Naciones Unidas que puedan limitar los intereses de política exterior de los Estados Unidos”. En ese sentido, explicó que Estados Unidos busca preservar lo que en estrategia se denomina “mi libertad de acción”, sin interferencias de organismos multilaterales.
Cuál es el rol que empleará la Junta de Paz
Respecto al rol de la ONU, aclaró que no se trata de un reemplazo: “Trump no es eterno tampoco, hay que ver qué pasa, de hecho dicen que esta junta va a colaborar con la ONU”. Sin embargo, remarcó que existe un choque de intereses, especialmente por la postura del organismo internacional frente a Israel: “La ONU defiende los intereses de todos los pueblos, tiene una génesis democrática en esencia y ha sido muy crítica con Israel y eso choca contra los intereses de Estados Unidos”.
Al referirse a Venezuela, Laurnagaray señaló que la ONU mantuvo una postura cuidadosa: “La ONU fue muy sutil con respecto a la cuestión de Venezuela”. Aún así, recordó que el organismo fue crítico con el chavismo: “También ha sido muy crítica de la situación de los derechos humanos y del accionar del gobierno de Venezuela”.
Por otro lado, remarcó que cualquier acción militar debía haberse canalizado por el Consejo de Seguridad. “Según las Naciones Unidas, esa acción o algún tipo de acción militar debería haberse aprobado en el Consejo de Seguridad”, detalló, con respecto a algo que no ocurrió por el veto de Rusia y China.
La situación en torno a Groenlandia
Uno de los ejes centrales fue Groenlandia. El entrevistado explicó el estatus político del territorio: “Groenlandia es un territorio autónomo, tiene el soberano en Dinamarca”. Sobre la misma línea, aclaró que cuenta con amplias facultades internas: “Tiene su propio gobierno, tiene su primer ministro, tiene su parlamento, maneja su economía”.
Sobre la posibilidad de que Estados Unidos compre Groenlandia, sostuvo: “La cuestión de la venta, en términos de la situación actual de Groenlandia, no sería algo posible dentro del marco del derecho”.