El trabajador del restaurante pesquero Puerto de Palos, Federico Miranda, en contacto con Canal E, advirtió un cambio profundo en los hábitos de los turistas, la duración de las estadías y el gasto promedio por persona.
Federico Miranda explicó que el consumo ya no es sostenido durante toda la temporada: “A comparación de los años, los últimos dos años se ve el consumo interno retraído, sobre todo a nivel turístico, los márgenes son cada vez más chicos y el turista termina gastando menos”.
Cambio de hábitos en el turismo
Uno de los cambios más notorios es la concentración del turismo en pocos días. “Anteriormente en Mar del Plata había un turismo constante durante, por lo menos desde el 10 de enero hasta el 25, era constante y ahora lo que observamos mucho es específicamente el fin de semana y depende mucho del clima también”, planteó.
Ante este escenario, los restaurantes deben ajustar su funcionamiento sin resignar calidad. Miranda señaló que el Puerto de Palos mantiene una política de apertura permanente: “Nosotros debemos ser de los pocos restaurantes de la ciudad que abren los 365 días del año. Abrimos incluso 1 de enero, 31 de diciembre, 24 de diciembre, 25, todo”.
Sin embargo, reconoció que la gestión del personal se vuelve más compleja. “En ese sentido nosotros tenemos un poco que ajustarnos, sobre todo porque en el fin de semana se necesita una gran dotación”, sostuvo.
La necesidad de mantener el servicio
Sobre la misma línea, el entrevistado remarcó la importancia de sostener equipos estables: “Tratamos de mantener un staff estable por lo pronto, desde los últimos días de diciembre hasta los últimos días de febrero, porque la realidad es que el cliente también se merece una experiencia buena”.
Uno de los fenómenos más visibles es el descenso del ticket promedio. “El promedio por persona bajó un montón y la gente también hace un poco lo que puede”, comentó. En ese sentido, describió cómo los platos pensados para dos personas terminan siendo compartidos por más comensales: “Nosotros hace unos años ya cambiamos un poco y empezamos a hacer un poco más de platos para compartir, pero son para dos y la gente termina usándolos para tres”.