La morosidad en el sistema financiero argentino volvió a encender señales de alerta tras los últimos datos difundidos por el Banco Central. Según el informe, el nivel de mora en préstamos a familias, especialmente en tarjetas de crédito, superó el 10%, un nivel considerado elevado para el sector.
Este aumento en los incumplimientos de pago está impactando directamente en la política crediticia de los bancos, que comenzaron a endurecer las condiciones para otorgar financiamiento.
Los bancos endurecen el acceso al crédito
Frente al aumento de la morosidad, las entidades financieras comenzaron a adoptar una postura más cautelosa a la hora de otorgar préstamos. Entre las medidas que se observan en el mercado aparece el aumento del score crediticio requerido para acceder a financiamiento, la reducción de montos disponibles y el acortamiento de los plazos de pago.
Además, en muchos casos las líneas de crédito no se actualizan al ritmo de la inflación, lo que reduce la capacidad de financiamiento real de los consumidores.
Más personas quedan fuera del sistema bancario
Este endurecimiento en los criterios de aprobación genera que una parte de los clientes deje de calificar para nuevos préstamos o ya tenga cubiertos los límites disponibles en sus bancos.
En ese contexto, muchos consumidores terminan recurriendo a fintech u otros canales de financiamiento alternativo para poder acceder a crédito. Sin embargo, el problema también se replica en ese segmento del mercado.
Las fintech registran niveles de mora aún más altos
Según datos del sector, la morosidad en plataformas fintech alcanza niveles cercanos al 25%, una cifra significativamente superior a la del sistema bancario tradicional. La situación es aún más crítica en algunos rubros vinculados al consumo financiado.
En cadenas de electrodomésticos, por ejemplo, la mora que hace un año rondaba el 15% ya alcanzó el 45% en promedio, con algunos casos que llegan incluso al 70%.
Las tasas altas y el crédito frenado
El incremento en la morosidad también se vincula al elevado costo del financiamiento en la economía. Las tasas altas dificultan la renovación de deudas y restringen el acceso al crédito. En ese contexto, distintos analistas señalan que una eventual baja de tasas podría ayudar a reactivar el crédito y mejorar la actividad económica.
El objetivo sería generar una mayor circulación de financiamiento que permita aliviar la carga financiera de familias y empresas.
La recaudación también muestra señales de debilidad
El enfriamiento de la actividad económica ya se refleja en otros indicadores. La recaudación fiscal viene registrando una tendencia negativa en términos reales. De acuerdo con los últimos datos disponibles, la recaudación lleva ocho meses consecutivos de caída y el último registro mostró una baja cercana al 10% en términos reales.
Este escenario refleja las dificultades que enfrenta la economía para recuperar el consumo y la actividad, en un contexto de financiamiento restringido y elevados niveles de endeudamiento de los hogares.