La Unión Europea avanza hacia un veto a Huawei y ZTE y quiere excluir a estos proveedores de las redes de telecomunicaciones. El argumento central es la protección de la democracia, la economía y la seguridad.
La iniciativa apunta especialmente a las redes 5G y también alcanza a otras infraestructuras críticas de los Estados miembros. Bruselas busca que las recomendaciones de seguridad sean obligatorias.
Riesgos estratégicos para Europa
La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Henna Virkkunen, defendió la propuesta y afirmó que las amenazas de ciberseguridad son riesgos estratégicos. “No son simples problemas técnicos”, advirtió.
Según Virkkunen, estos riesgos afectan al estilo de vida europeo y también comprometen la soberanía tecnológica del bloque. Por eso, la reforma de la Ley de Ciberseguridad es considerada clave.
Reforma de la Ley de Ciberseguridad
La nueva normativa aún debe negociarse y participarán los Estados miembros y el Parlamento Europeo. El objetivo es eliminar riesgos de las redes móviles europeas.
Además, la reforma prevé restricciones obligatorias y afectará a proveedores de terceros países considerados de alto riesgo. Una vez aprobada, habrá una “lista negra” oficial.
En continuidad con el tema, los países tendrán hasta tres años para cancelar contratos vigentes y la Comisión aportará criterios técnicos y de seguridad. Las evaluaciones se realizarán caso por caso.
Huawei y ZTE en el centro del debate
Por ahora, la norma no menciona empresas específicas. Sin embargo, Huawei y ZTE aparecen como principales candidatas. En 2023, Bruselas ya las calificó como proveedores de “riesgo sustancial”, mientras que la Comisión Europea respaldó a los países que las excluyeron. También pidió al resto de los Estados que adopten medidas similares. El foco está puesto en las redes 5G.
Virkkunen confirmó que habrá un catálogo de proveedores problemáticos y la UE supervisará el cumplimiento de los plazos. El objetivo es reducir dependencias estratégicas.
El caso de España y las alertas previas
En septiembre de 2025, Bruselas volvió a advertir sobre Huawei y cuestionó un contrato del Ministerio del Interior de España. El acuerdo estaba vinculado al sistema de escuchas judiciales SITEL.
En ese sentido, la Comisión habló de “riesgo de injerencia extranjera” y señaló una posible dependencia en un sector crítico. Por su parte, España defendió la contratación.
Más poder para ENISA y control de ataques
La reforma no solo apunta a proveedores extranjeros, sino también busca simplificar normas regulatorias y mejorar la recopilación de datos sobre ransomware.
Por otra parte, la agencia europea ENISA tendrá más recursos y cumplirá un rol clave en la coordinación transfronteriza, en donde ayudará a gobiernos y empresas a anticipar amenazas.
Con esta mendida, la Unión Europea busca una defensa digital más sólida. El objetivo final es proteger sus infraestructuras críticas y reducir riesgos en un contexto geopolítico cada vez más tenso.