El anuncio del programa financiero 2026-2027, con el que el Gobierno aseguró tener cubiertos los próximos vencimientos de deuda, abrió un nuevo debate sobre la sostenibilidad del modelo económico. Para el economista Julio Gambina, detrás de la estabilidad macroeconómica persiste un fuerte crecimiento del endeudamiento, tanto del Estado como de las familias.
En diálogo con Canal E, el especialista sostuvo que el mensaje oficial estuvo dirigido principalmente a los mercados financieros, aunque advirtió que la realidad cotidiana refleja otro escenario. "La Argentina está viviendo en base a deuda", afirmó al analizar la evolución de las cuentas públicas y el creciente peso del financiamiento.
El superávit comercial no alcanza para sostener la economía
Gambina explicó que, pese al saldo positivo del comercio exterior desde diciembre de 2023, la economía argentina continúa perdiendo divisas por la salida de capitales, el pago de intereses y la remisión de utilidades al exterior.
Según indicó, "la Argentina ha tenido un superávit comercial de unos 52.000 millones de dólares, pero al mismo tiempo se fugaron más de 53.000 millones". Para el economista, ese desequilibrio obliga a recurrir a un mayor endeudamiento tanto del sector público como del privado.
Además, señaló que el nuevo financiamiento acumulado desde el inicio de la actual gestión supera los 30.000 millones de dólares, por lo que consideró que el problema de fondo permanece sin resolverse.
Las familias se endeudan para llegar a fin de mes
El economista aseguró que el fenómeno del endeudamiento también se profundiza entre los hogares debido a la pérdida del poder adquisitivo. "Se endeudan porque no les alcanza", resumió al explicar el crecimiento de los préstamos personales, el uso de billeteras virtuales y la financiación mediante tarjetas de crédito.
En ese sentido, remarcó que el problema deja de estar vinculado a la compra de bienes durables y pasa a cubrir gastos cotidianos. "El problema es cuando empezás a financiar el supermercado", sostuvo, al advertir que muchas familias terminan pagando únicamente el mínimo de la tarjeta y quedan atrapadas en un proceso de refinanciación permanente.
También recordó que el propio Banco Central informa un incremento sostenido de la mora, reflejo de la creciente dificultad para afrontar los compromisos financieros.
El mensaje oficial y el objetivo de bajar el riesgo país
Respecto de los anuncios del ministro Luis Caputo, Gambina interpretó que la prioridad del Gobierno es fortalecer la confianza de los mercados. "Fue un mensaje diciendo: somos pagadores", expresó al analizar la presentación del programa financiero.
A su entender, el objetivo principal consiste en seguir reduciendo el riesgo país para facilitar futuras colocaciones de deuda, aunque sostuvo que la estrategia continúa dependiendo del acceso al financiamiento externo.
Asimismo, consideró que el crecimiento de las exportaciones de energía y minería no garantiza por sí solo una mejora estructural si continúa la salida de utilidades hacia el exterior.
El RIGI, las inversiones y la salida de capitales
Consultado sobre el RIGI, el economista señaló que hasta el momento existen principalmente promesas de inversión y que el verdadero desafío será medir cuánto de esos proyectos se traducirá en reinversión dentro del país.
"Podrás exportar mucha soja, carne, energía o minería, pero la vocación por dolarizar los excedentes económicos sigue vigente", afirmó. En ese marco, sostuvo que una mayor producción no necesariamente implica un proceso de acumulación de capital en la Argentina si las ganancias terminan siendo giradas al exterior.
Salarios, empleo y sistema previsional
Para Gambina, la reducción de la inflación no alcanza para mejorar la situación económica de la población si los salarios y las jubilaciones continúan perdiendo capacidad de compra.
"El gobierno cree que le va bien con la baja de la inflación, no importa que en el medio cierren empresas, crezca el desempleo y la informalidad", sostuvo. También alertó sobre el impacto que podría tener la reforma laboral y la reducción de aportes sobre el financiamiento del sistema previsional.
Privatizaciones y sectores estratégicos
Finalmente, Gambina cuestionó la posibilidad de avanzar con nuevas privatizaciones como mecanismo para obtener divisas y advirtió sobre el caso del Plan Nuclear Argentino.
Según afirmó, desprenderse de sectores considerados estratégicos podría generar ingresos de corto plazo, pero implicaría resignar capacidades de desarrollo a futuro. "La Argentina no debiera seguir endeudándose como está y para eso hay que cambiar la lógica de política económica", concluyó.