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Las ventas minoristas pymes crecieron 0,9% y cortaron una racha de 13 meses de caída: qué explica el cambio de tendencia

El secretario de prensa de CAME, Salvador Femenía, explicó que las ventas minoristas pymes crecieron 0,9% interanual en junio, aunque aclaró que el repunte responde a factores puntuales.

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Ventas minoristas | Cedoc

Las ventas minoristas pymes registraron en junio una suba interanual del 0,9% y lograron cortar una racha de más de un año en terreno negativo. En diálogo con Canal E, el secretario de prensa de CAME, Salvador Femenía, analizó el dato y advirtió que la mejora todavía no permite hablar de una recuperación consolidada.

El dirigente explicó que el repunte estuvo influido por factores puntuales como el Mundial, el cobro del aguinaldo, las promociones bancarias y la venta en cuotas. Sin embargo, remarcó que el acumulado del semestre aún muestra una caída del 2,5%.

Las ventas minoristas cortaron una racha de 13 meses de caída

Femenía señaló que el dato de junio representa un cambio frente a la dinámica que venía mostrando el comercio pyme. "Teníamos 13 meses consecutivos de caída y este mes rompió la racha", afirmó.

De todos modos, aclaró que el indicador mensual volvió a mostrar una baja del 1,3%, por lo que el avance interanual debe ser leído con cautela.

Los rubros que más crecieron en junio

Entre los sectores que mostraron mejoras, el representante de CAME mencionó a alimentos y bebidas, con una suba del 2,9%; farmacia, con un avance del 6,4%; perfumería, con un crecimiento del 9,5%; y textiles e indumentaria, con un alza del 1,6%.

Según explicó, parte de ese comportamiento estuvo asociado al calendario deportivo. "El mundial impacta en alimentos y bebidas y textiles", sostuvo al vincular la mejora con la compra de camisetas, reuniones familiares y consumo de comidas y bebidas para ver los partidos.

Aguinaldo, cuotas y promociones sostuvieron parte del consumo

Femenía también señaló que el aguinaldo agregó liquidez al mercado y ayudó a impulsar algunos rubros durante junio. Además, consideró que ese efecto podría extenderse parcialmente a julio, ya que en muchas pymes el pago se realiza de manera escalonada.

El consumo, sin embargo, continuó apoyado en herramientas de financiamiento. "Se centró en venta en cuotas, promociones y descuentos bancarios", explicó.

Vacaciones de invierno y turismo, una expectativa moderada

Consultado por las vacaciones de invierno, Femenía sostuvo que podrían generar algún movimiento adicional, especialmente en zonas cordilleranas donde la presencia de nieve mejora las perspectivas turísticas.

No obstante, aclaró que las expectativas aún son moderadas y que habrá que observar si el turismo logra superar la dinámica reciente de escapadas cortas y consumo de cercanía.

El repunte todavía no marca una tendencia

Más allá del dato positivo, el secretario de prensa de CAME remarcó que la mejora de junio no permite confirmar un cambio estructural en el consumo. "Esto es un aumento de un mes que tiene esta explicación y, por ahora, no marca una tendencia", señaló.

Entre los principales problemas mencionó los costos tributarios, los márgenes reducidos, la absorción de costos por parte de los comercios y el endeudamiento de las familias, que limita la posibilidad de aprovechar la baja de tasas para comprar a crédito.

Las economías regionales siguen complicadas

Femenía también describió un panorama complejo para las economías regionales, afectadas por el tipo de cambio, los costos energéticos y la falta de derrame hacia los sectores más postergados.

Si bien valoró que, tras reclamos del sector, las economías regionales hayan accedido a una alícuota del 10,5% de IVA sobre el consumo de energía eléctrica, remarcó que muchas actividades son electrodependientes y todavía enfrentan dificultades para producir.

El RIMI y el acceso al crédito, puntos pendientes para las pymes

Respecto del RIMI, Femenía sostuvo que el régimen necesita cambios para resultar más atractivo para las pequeñas y medianas empresas. "Para una pyme 600 mil dólares de inversión es un piso alto todavía", advirtió.

Según explicó, desde CAME propusieron bajar ese piso a 150 mil dólares y extender el período de beneficios de dos a cinco años, debido a que los tiempos de inversión de las pymes son distintos a los de las grandes empresas.

Finalmente, señaló que el acceso al crédito y la previsibilidad siguen siendo determinantes. "Todavía no hay previsibilidad clara como para que haya ánimo de inversión", concluyó al advertir que, sin una recuperación sostenida del consumo, las pymes no encuentran incentivos suficientes para ampliar capacidad productiva.