La implementación de la ley de inocencia fiscal marca un cambio relevante en la relación entre los contribuyentes y el sistema financiero. Según explicó la tributarista y especialista en pymes, Elisabet Piacentini, el eje central de la normativa es claro: “la ley de inocencia fiscal presume inocente al contribuyente”, lo que habilita nuevas posibilidades para quienes desean utilizar sus ahorros sin enfrentar trabas excesivas.
En ese sentido, destacó que ahora los ciudadanos pueden disponer de su dinero con mayor libertad: “el contribuyente puede tener efectivo, puede tener ahorros y los quiere utilizar y depositar en el banco y ahora puede hacerlo”. Sin embargo, aclaró que esto no implica una eliminación total de controles, ya que continúan vigentes las regulaciones vinculadas a la prevención del lavado de dinero.
Menos trabas y más agilidad en el sistema
Uno de los cambios más significativos es la simplificación del proceso para operar con inversiones. Piacentini explicó que “la adhesión a la declaración jurada simplificada ya es sinónimo para el banco de conocer al cliente”, lo que reduce exigencias burocráticas.
Además, resaltó una novedad clave impulsada por la Comisión Nacional de Valores: “ahora los ahorristas pueden depositar el dinero directamente en la cuenta comitente”, evitando el paso previo por una cuenta bancaria tradicional.
Este cambio agiliza el circuito financiero y reduce tiempos: “esto nunca lo habíamos visto que realmente se podía depositar en la cuenta comitente directamente, es más ágil, es más rápido”, subrayó.
La medida también beneficia a bancos y agentes bursátiles, que ahora cuentan con un marco más claro para operar. “La ALyC se queda tranquila de que está cumpliendo con la normativa”, agregó, destacando la seguridad jurídica que introduce la nueva regulación.
Impacto en los dólares y el ahorro
Aunque todavía no hay estadísticas oficiales, Piacentini señaló que ya se observan señales positivas en el sistema financiero. “se notó que han subido mucho los plazos fijos en dólares”, indicó, lo que refleja una mayor confianza de los ahorristas.
El objetivo de fondo es movilizar los dólares fuera del sistema: “todavía hay muchísimos dólares que están dando vuelta abajo del colchón”, afirmó, recordando que se estima un volumen cercano a los 200 mil millones de dólares.
No obstante, la especialista advirtió que el alcance de la medida es gradual y depende del perfil del contribuyente: “es muy diferente que vaya un cliente que ya tiene hace 15 años una cuenta bancaria a una persona que no tiene trayectoria en el banco”, ya que en este último caso los controles seguirán siendo más estrictos.
En este contexto, la ley de inocencia fiscal busca equilibrar simplificación y control, con el objetivo de incentivar el ingreso de divisas sin descuidar la transparencia del sistema.