La desregulación impulsada por el decreto 340-2025 generó preocupación en sectores vinculados a la marina mercante nacional. Ricardo Luzi, abogado especialista en Derecho Internacional, sostuvo que la medida “conduciría a un desmembramiento total del cabotaje nacional”, y remarcó que la pérdida de flota argentina afecta directamente la seguridad y la capacidad logística del país.
El especialista recordó que, en contextos críticos como la pandemia o el conflicto de Malvinas, la existencia de embarcaciones tripuladas por argentinos permitió garantizar el abastecimiento energético y el transporte estratégico. “Las flotas nacionales constituyen una reserva de seguridad”, afirmó, al tiempo que destacó el rol del personal marítimo argentino en situaciones de emergencia.
Riesgos para la soberanía y contradicciones del Estado
Durante la entrevista, señaló que el escenario internacional actual obliga a fortalecer los mecanismos de control sobre las vías navegables y el transporte marítimo. En ese sentido, cuestionó que el Gobierno avance en acuerdos vinculados a la seguridad de la hidrovía mientras, paralelamente, promueve una mayor apertura del cabotaje a operadores extranjeros.
“Es contradictorio que se pretenda poner en manos extranjeras el tránsito y el control del pasaje por lugares tan sensibles”, sostuvo. Además, planteó que la presencia de buques extranjeros en zonas estratégicas sin asesoramiento local podría generar riesgos vinculados a la seguridad y al control estatal.
Luzi también describió el deterioro que sufrió el sector marítimo argentino durante las últimas décadas. Según explicó, la falta de políticas estables y de una legislación definitiva provocó incertidumbre para los inversores y redujo drásticamente la cantidad de barcos de bandera nacional.
“Hoy día, a lo sumo, tendremos 10 o 12 buques con bandera argentina, cuando supimos superar los 100”, remarcó. Para el especialista, la ausencia de previsibilidad terminó debilitando a la marina mercante y reduciendo la capacidad operativa nacional.
Hidrovía, dragado y necesidad de inversiones.
En relación con la hidrovía, Luzi consideró que el proceso de profundización y dragado es indispensable para sostener la competitividad exportadora argentina. Aseguró que el mantenimiento de las vías navegables es clave para evitar mayores costos logísticos y permitir el ingreso de buques de gran porte.
“Si no avanzamos en la profundización de las vías navegables, vamos a quedar siendo un puerto feeder”, explicó. Además, defendió el sistema de concesiones para el dragado y señaló que las impugnaciones y cuestionamientos judiciales forman parte natural de este tipo de procesos licitatorios.
Por otra parte, confirmó que representantes del sector entregaron al director ejecutivo de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación un proyecto alternativo para preservar el cabotaje nacional y generar reglas claras para el desarrollo de la actividad marítima