Los mercados financieros operaron con una tendencia positiva tanto a nivel local como internacional luego de los anuncios realizados por el equipo económico sobre el esquema de financiamiento de la deuda para los próximos años. Para el analista de mercados Nicolás Borra, el principal efecto estuvo en la reducción de la incertidumbre, un factor que suele tener mayor impacto que las propias noticias económicas.
"El mercado generalmente es más adverso a la incertidumbre que a las malas noticias", afirmó el especialista. En ese sentido, sostuvo que "un equipo económico que te diga más o menos lo que está planeando, lo que puede llegar a pasar, es bueno para las cotizaciones".
Según explicó, la respuesta de los activos fue favorable. El S&P Merval avanzó alrededor de un 1%, las acciones energéticas registraron subas cercanas al 3%, los bonos también mostraron mejoras y el riesgo país descendió hasta ubicarse en torno a los 412 puntos.
El desafío de perforar los 400 puntos de riesgo país
Consultado sobre la posibilidad de que el riesgo país continúe bajando, Borra consideró que "un riesgo país de 400 puntos sería el target", aunque aclaró que perforar ese nivel será una tarea compleja para la actual administración.
"Se necesitan un par de años de estabilidad realmente para perforar lo que serían los 400 puntos", explicó. Incluso señaló que alcanzar los 300 puntos sería un escenario muy favorable, aunque todavía lejano.
Además, valoró el mensaje del ministro de Economía respecto del endeudamiento externo. "Caputo remarca que el tomar deuda extranjera es una herramienta, pero no es el objetivo", destacó, al considerar que esa definición contribuye a reducir los riesgos asociados al nivel de deuda sobre el Producto Bruto Interno (PBI) y mejora la percepción del mercado.
Un dólar de equilibrio para la economía
Respecto de la evolución del tipo de cambio, Borra sostuvo que la cotización actual resulta más conveniente para las economías regionales y el sector productivo.
"Más o menos un dólar de equilibrio, donde el mercado y el Gobierno se siente cómodo, está en torno entre los 1.500 y los 1.550 pesos", explicó. Asimismo, indicó que recién por encima de ese rango comenzarían a aparecer señales de preocupación.
El analista recordó que, en términos nominales, el dólar volvió a valores similares a los de octubre del año pasado, luego de una fuerte recuperación durante el último mes. En ese contexto, consideró que el nivel actual permite un equilibrio entre las necesidades del mercado, la competitividad de la producción y la continuidad del programa económico.
Para Borra, mientras el Gobierno continúe brindando previsibilidad sobre su estrategia financiera y mantenga bajo control las variables cambiarias, los mercados podrían sostener el clima favorable observado en las últimas ruedas.