La reciente propuesta de Donald Trump de avanzar en una tregua de cinco días con Irán generó un impacto inmediato en los mercados internacionales: el petróleo cayó cerca de un 10% y perforó los 100 dólares por barril. Sin embargo, lejos de consolidar una tendencia, el escenario sigue marcado por la incertidumbre.
El economista Pablo Ferrari fue contundente al describir el contexto actual: “lo que describís no es ni más ni menos que un escenario de alta volatilidad en el que no queda claro cuál es el precio de mañana porque no queda claro cuál es la situación dentro de cinco minutos”, comentó en Canal E.
Un conflicto sin final claro
Según Ferrari, la raíz de esta inestabilidad radica en la falta de previsión estratégica de Estados Unidos y en la capacidad de respuesta de Irán. “Distintos analistas internacionales le dicen a Trump que no tiene un plan y que no hay nada que indique que vaya a ser un conflicto de corta duración”, explicó.
En ese sentido, descartó una resolución rápida del conflicto en Medio Oriente: “Irán es un adversario que está dando respuesta, que no es sencillo doblegarlo”, lo que refuerza la idea de un enfrentamiento prolongado. Incluso, advirtió sobre una posible expansión regional: “hay una expansión del conflicto en el Medio Oriente, ya no es solo Irán”.
Ferrari también destacó que el concepto que domina entre los analistas internacionales es el de “empantanamiento”, un escenario donde ninguna de las partes logra imponerse con claridad. Esta situación, sumada a las condiciones impuestas por Irán para aceptar una tregua, aleja la posibilidad de una solución definitiva en el corto plazo.
Impacto en combustibles y consumidores
A pesar de la baja reciente del crudo, el traslado a los precios en surtidores no parece inminente. Ferrari fue claro al respecto: “es muy complicado andar variando todos los días los precios de los combustibles”, debido a la dinámica propia del mercado y la incertidumbre reinante.
Además, explicó que las subas suelen reflejarse más rápido que las bajas: “es mucho más sensible la suba rápida que la baja veloz de los precios”, lo que limita el alivio inmediato para los consumidores.
El especialista también alertó que, mientras no haya un acuerdo duradero, los precios seguirán sujetos a cambios bruscos: “mientras esto no tenga una solución más permanente, la volatilidad va a estar a merced de esto”.
Finalmente, Ferrari subrayó la dificultad de proyectar el futuro del conflicto: “los conflictos se sabe cómo se inician pero no cómo terminan”, una definición que sintetiza la incertidumbre actual y su impacto directo en el mercado energético global.