En un contexto marcado por tensiones económicas y cuestionamientos políticos, Pablo Roma trazó un diagnóstico crítico sobre la actualidad del oficialismo. Según explicó, la baja del riesgo país no logra compensar el malestar social que se percibe en la vida cotidiana.
“El riesgo país creo que para el gobierno es un dato muy importante, pero también es cierto que tiene una expresión financiera”, señaló, al tiempo que remarcó que “la economía real tiene problemas que capta un sector importante de la sociedad y las percibe de manera negativa”.
En ese sentido, el analista sostuvo que el deterioro de la imagen presidencial se profundizó en los últimos meses. “La imagen negativa haya crecido desde marzo hasta acá”, afirmó, vinculando este fenómeno con la falta de resultados concretos en el bolsillo de la gente.
Crisis económica y expectativas frustradas
Roma destacó que uno de los factores clave del desgaste es la pérdida de credibilidad en el relato oficial. “La idea del sacrificio y la esperanza que estaba planteada en el gobierno hoy está más debilitada”, explicó.
Además, subrayó que el esfuerzo social no encuentra recompensa visible: “Se está haciendo un sacrificio muy grande y la expectativa de prosperidad no se ve”.
A esto se suma una creciente preocupación por las reformas estructurales. En particular, mencionó el impacto de los cambios laborales: “Hay una toma de conciencia de lo que significa la reforma laboral”, lo que genera incertidumbre en amplios sectores.
Roma también advirtió que el problema de los ingresos se vuelve central en la percepción social: “El problema de los ingresos es muy grave en Argentina”, una situación que, según indicó, agrava el humor social.
Escándalos, opinión pública y oposición
El analista remarcó que los escándalos políticos también inciden en la erosión de la imagen oficial. “Los escándalos afectan culturalmente a la estructura del discurso del gobierno”, sostuvo.
En términos de opinión pública, describió un cambio significativo: “Hoy lo que vemos es que casi arriba del 55% opina que tiene una imagen negativa”, mientras que el respaldo positivo se reduce. Para Roma, este escenario marca un punto de inflexión: “Hay un punto de desgaste del gobierno con la opinión pública que no lo veía desde marzo para atrás”.
Sin embargo, aclaró que este desgaste no garantiza un beneficio automático para la oposición. “La oposición necesita construir realmente una alternativa”, afirmó, y agregó que la sociedad demanda propuestas de futuro más que revisiones del pasado.
Finalmente, cuestionó ciertas decisiones del oficialismo frente a denuncias internas: “Rompe con todo el discurso del gobierno”, dijo en referencia a la continuidad de funcionarios cuestionados, lo que podría profundizar la desconfianza pública.