El analista internacional, Alberto Ruskolekier, evaluó en Canal E que el conflicto en Medio Oriente atraviesa una nueva etapa de tensión, marcada por la ofensiva militar de Estados Unidos, el rol de Irán y un acuerdo nuclear entre Washington y Arabia Saudita que puede modificar el equilibrio de poder en la región.
Alberto Ruskolekier destacó que los ataques estadounidenses se intensificaron y advirtió: “Esto habla de que el conflicto está escalando de una manera muy significativa”. En ese contexto, puso el foco en el acuerdo firmado entre Estados Unidos y Arabia Saudita para la construcción de una planta de energía nuclear.
Un acuerdo nuclear podría permitir que Arabia Saudita enriquezca uranio
Asimismo, remarcó como uno de los puntos centrales del convenio la posibilidad de que Arabia Saudita pueda enriquecer uranio. “Obviamente que la planta de energía nuclear, si bien dice el acuerdo, acuerdo 123, así se llama, 123, este acuerdo implica de que para fines pacíficos, pero la verdad es que cuando Emiratos Árabes Unidos, que cuenta con una planta nuclear que está en Abu Dhabi, correcto, esto se construyó en su momento en Emiratos Árabes, pero Emiratos Árabes no enriquece el uranio”, explicó.
Según Ruskolekier, esta situación puede tener implicancias militares a futuro. “A Arabia Saudita se le permitiría y se le permitiría enriquecer el uranio”, sostuvo, y agregó: “Esto implica de que Arabia Saudita ve como un enemigo enorme dentro de la zona a Irán”.
El hecho de que Arabia Saudita pueda enriquecer uranio podría generar otro conflicto bélico
También vinculó el acuerdo con la disputa por el control energético y la posición estratégica de Arabia Saudita. “En principio se le permitiría enriquecer el uranio, un hecho totalmente inédito”, afirmó. Además, señaló que las empresas encargadas de construir la planta serían estadounidenses y relacionó el acuerdo con las inversiones prometidas por Riad.
Para el entrevistado, la estrategia de Estados Unidos responde a intereses de largo plazo. “Las potencias establecen zonas, de pensar a largo plazo, en el largo plazo, porque es importante el Golfo Pérsico y Medio Oriente, primero porque es una zona petrolera, y la energía en el mundo es absolutamente vital hoy, y va a seguir siendo vital en el futuro lejano”, sostuvo.
A su vez, explicó el peso estratégico del Estrecho de Bab al-Mandeb y el accionar de los hutíes, a quienes definió como “un proxy de la República Islámica de Irán”. En ese sentido, advirtió sobre la importancia de las rutas petroleras y afirmó: “Entonces, Arabia Saudita, cuando uno ve el mar, una costa que baña el Estrecho de Ormuz, digamos que está con problemas y por ahí no sale el petróleo”.