Las autoridades del estado de Nuevo México emitieron una orden de búsqueda para localizar al general de división retirado de la Fuerza Aérea, William McCasland. El militar, de 66 años, fue visto por última vez en Albuquerque el pasado 12 de febrero, lo que dio inicio a un operativo de seguridad que involucra a múltiples agencias federales y locales debido a su antiguo rango y acceso a información clasificada.
McCasland no es un oficial cualquiera en la estructura de defensa estadounidense. Antes de su retiro, se desempeñó como comandante del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea (AFRL) en la Base de la Fuerza Aérea Wright-Patterson. Este centro es históricamente señalado por investigadores y teóricos como el lugar donde se almacenaron restos de naves no identificadas, incluyendo los del incidente de Roswell de 1947.
La Policía Estatal de Nuevo México informó que el general conducía una camioneta Dodge Ram 1500 de color blanco con placa de Texas. El aviso de búsqueda se categorizó como "sujeto en peligro", una etiqueta que se utiliza cuando existe una preocupación inmediata por la integridad física de la persona, ya sea por razones de salud, edad o amenazas externas relacionadas con su posición.
El nombre de McCasland tomó relevancia pública fuera de los círculos militares en 2016. En aquel momento, correos electrónicos filtrados por WikiLeaks revelaron que el general mantuvo contactos con Tom DeLonge, músico y fundador de la organización To The Stars Academy of Arts & Sciences, dedicada al estudio de fenómenos anómalos no identificados.
En esos intercambios, McCasland figuraba como un asesor clave que proporcionaba orientación sobre cómo manejar la divulgación de información relacionada con naves espaciales de origen desconocido. DeLonge lo describió en sus comunicaciones como un oficial con conocimiento directo de la "ingeniería inversa" aplicada a tecnología recuperada de accidentes de OVNIS.

"Él mencionó que había visto cosas que no podían explicarse por la física convencional y que era necesario que el público supiera la verdad de manera ordenada", afirmó una fuente citada en los reportes de investigación sobre las filtraciones de la campaña de Hillary Clinton. Esta vinculación lo posicionó en el centro de las teorías sobre el encubrimiento gubernamental.
La conexión con la base Wright-Patterson
El Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea bajo el mando de McCasland supervisaba un presupuesto de miles de millones de dólares destinado a tecnologías espaciales y de energía dirigida. Su rol le otorgaba control sobre el acceso a hangares y laboratorios donde, según exfuncionarios de inteligencia como David Grusch, se mantienen programas de acceso especial no reconocidos.
A pesar de su perfil académico y técnico —posee un doctorado en astronáutica del MIT—, McCasland siempre mantuvo una postura de bajo perfil tras dejar el servicio activo. Su mudanza a Nuevo México, un estado con una densa presencia de instalaciones nucleares y de defensa, fue vista como una continuación de su trabajo de consultoría privada para contratistas del Pentágono.
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La camioneta del general fue captada por cámaras de seguridad en una zona rural cerca de las montañas de Sandía, al este de Albuquerque. Las condiciones climáticas en la región fueron adversas durante los días posteriores a su desaparición, con temperaturas bajo cero y ráfagas de viento que dificultaron las tareas de búsqueda aérea mediante drones y helicópteros.
Amigos cercanos y excolegas evitaron dar declaraciones detalladas a la prensa extranjera, aunque algunos mencionaron que McCasland no presentaba signos de desorientación ni problemas de salud evidentes antes de su partida. La falta de actividad en sus cuentas bancarias y dispositivos móviles aumentó la preocupación de los investigadores del Departamento de Seguridad Pública.
El contexto de la divulgación actual
La desaparición de McCasland ocurre en un momento de tensión política en Washington respecto al tema UAP (Fenómenos Anómalos No Identificados). El Congreso de los Estados Unidos ha presionado recientemente por una mayor transparencia, y figuras como el general retirado eran consideradas testigos potenciales para futuras audiencias bajo juramento.
El historial de servicios de McCasland incluye la gestión de satélites espía y sistemas de defensa antimisiles. "Su conocimiento sobre las capacidades de vigilancia de nuestro país es prácticamente total, lo que hace que su desaparición sea un asunto de seguridad nacional", señaló un informe técnico sobre la sensibilidad de su perfil profesional.
Hasta el momento, la oficina del Sheriff del Condado de Bernalillo no ha encontrado rastros de violencia en su domicilio ni indicios de que hubiera planeado un viaje prolongado. Las pertenencias personales del general, incluyendo documentos de identificación y equipos de comunicación secundaria, permanecen bajo custodia policial para su análisis forense.
El operativo de búsqueda se extendió a los estados vecinos de Texas y Arizona. Las autoridades solicitaron a cualquier persona que haya visto el vehículo Dodge Ram blanco con la patente de Texas pertinente que se comunique de inmediato con la Policía Estatal de Nuevo México o que llame al servicio de emergencias 911.
William Neil McCasland se retiró de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en el año 2013, tras completar más de 30 años de servicio activo. Al momento de su desaparición, residía de forma permanente en la localidad de Albuquerque, Nuevo México, y contaba con 66 años de edad.
BGD / EM