La NASA informó que levantó la alerta de evacuación que mantenía vigente para los astronautas que se encuentran habitando la Estación Espacial Internacional (EEI), luego de constatar una mejora en las condiciones relacionadas con una persistente fuga de aire detectada en una sección denominada cámara de transferencia, un compartimento que es el medio de conexión con distintas partes del complejo orbital.
Los ingenieros de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio consideran que el envejecimiento natural de algunos componentes, podría estar relacionado con la aparición de pequeñas fisuras o microfisuras.
La portavoz de la NASA, Bethany Stevens, señaló que “la decisión de ordenar temporalmente a los astronautas refugiarse en la nave Dragon se adoptó por precaución”, mientras los especialistas evaluaban la evolución de la fuga hallada en el segmento ruso de la EEI.

Una vez que Roscosmos (Corporación Espacial Estatal Rusa) suspendió las tareas de reparación para llevar a cabo nuevas mediciones, la tripulación pudo regresar a sus actividades habituales. Según informaron las agencias espaciales involucradas, las últimas pruebas arrojaron una estabilización en los niveles de presión, indicios de que las acciones de emergencia “están dando resultados positivos”.
Aunque la agencia espacial estadounidense decidió levantar la alerta de evacuación, los responsables del programa de la Estación Espacial Internacional remarcaron que el monitoreo de las filtraciones continuará de manera constante.
El escenario es considerado como una prioridad debido a que el módulo Zvezdá es uno de los componentes más antiguos del complejo orbital y ha registrado pérdidas de aire intermitentes durante los últimos años.
Este módulo fue lanzado en el año 2000 y desde entonces cumple funciones fundamentales relacionadas con el soporte vital, las comunicaciones y el alojamiento de parte de la tripulación.
“Ambas agencias continuarán trabajando de forma conjunta para comprender el origen exacto de las filtraciones y evaluar soluciones permanentes”, según un comunicado oficial difundido por la NASA.

En esta sentido, la gerente del Programa de la Estación Espacial Internacional de la NASA, Dana Weigel, explicó que “la seguridad de la tripulación sigue siendo el principal criterio para la toma de decisiones operativas”.
Las fugas se localizaron en el Módulo de Servicio Zvezdá
El contratiempo que motivó la alerta se encuentra en el Módulo de Servicio Zvezdá, uno de los componentes más importantes del segmento ruso de la Estación Espacial Internacional.
La incertidumbre radica en que las fugas se localizan en el túnel de transferencia PrK, una sección del módulo Zvezdá que forma parte de la infraestructura original de la estación. Los especialistas llevan años investigando el fenómeno y analizando si las grietas observadas son consecuencia del envejecimiento natural de los materiales sometidos a las extremas condiciones del espacio.
Los equipos de Roscosmos y la NASA ejecutaron múltiples inspecciones, pruebas de hermeticidad y reparaciones temporales para intentar localizar con precisión el origen de las filtraciones. En algunos casos se aplicaron selladores especiales diseñados para operar en condiciones espaciales, mientras que en otros se modificaron procedimientos operativos para minimizar el impacto.
PM