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VERANO 2026

Alerta por índice UV extremo en Argentina: el riesgo para la salud es muy alto este martes

Consultá cómo estará el índice de rayos ultravioletas en tu zona. Las precauciones que hay que tomar para cuidar la salud.

Cómo prevenir los golpes de calor en verano
Cómo prevenir los golpes de calor en verano | Pixabay

En la ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y la provincia de Buenos Aires (PBA) se pronostica un índice UV de 11, alcanzando niveles extremos. La radiación será muy poco saludable durante la tarde, exigiendo protección total.

Sumado a eso, en las diferentes regiones de Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) prevé niveles críticos: el norte y Cuyo treparán a un índice de 13, mientras que la Patagonia norte llegará a 11, marcando un riesgo en casi todo el país.

Qué es el índice UV y por qué es importante para la salud

El Índice UV (IUV) solar mundial es el patrón internacional para medir las radiaciones ultravioleta, elaborado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Meteorológica Mundial. Funciona como una escala que comienza en 0 y no tiene límite superior, aunque valores por encima de 11 se consideran "extremos". Este indicador mide la intensidad de la radiación que alcanza la superficie terrestre en un lugar y momento determinados, permitiendo a la población cuantificar el riesgo de daño.

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RAYOS UV
Rayos UV

Saber este índice es vital para la salud pública porque el daño solar es acumulativo y muchas veces invisible. Según la OMS, el IUV permite a las personas adoptar medidas preventivas específicas según la intensidad del día. Un valor de 3 o superior ya requiere protección, mientras que niveles extremos pueden provocar quemaduras graves en cuestión de minutos. Es una herramienta esencial para reducir la incidencia de enfermedades cutáneas y oculares crónicas en la población.

El peligro de los rayos ultravioletas del sol para la salud

La sobreexposición a la radiación ultravioleta representa un peligro serio y multifacético. La OMS advierte que los rayos UV pueden causar daños directos en el ADN de las células cutáneas, lo que aumenta significativamente el riesgo de desarrollar melanomas malignos y otros cánceres de piel. Además, esta radiación es la principal responsable del envejecimiento prematuro de la piel (fotoenvejecimiento), provocando la pérdida de elasticidad, la aparición de manchas y arrugas profundas mucho antes de lo previsto por el proceso natural.

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A nivel ocular, los daños pueden ser igual de severos. La exposición sin protección contribuye al desarrollo de cataratas, que son una de las principales causas de ceguera en el mundo, y otras afecciones como el pterigión o la fotoqueratitis (una quemadura dolorosa de la córnea). Asimismo, la radiación UV puede debilitar el sistema inmunitario, reduciendo la capacidad del cuerpo para defenderse contra ciertas infecciones y limitando la eficacia de las vacunas que se administran.

Para mitigar estos riesgos, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) recomienda limitar el tiempo de exposición al sol durante las horas centrales del día, generalmente entre las 10:00 y las 16:00, cuando los rayos son más directos. Es fundamental buscar la sombra y utilizar barreras físicas como sombreros de ala ancha, que protejan ojos, orejas y cuello, además de anteojos de sol con filtro UV certificado que cubran completamente el área ocular.

Como complemento, se debe aplicar protector solar de amplio espectro (que cubra rayos UVA y UVB) con un factor de protección solar (SPF) de al menos 30 en todas las áreas de la piel que queden descubiertas. La OMS subraya que el protector no debe usarse para prolongar la estancia al sol, sino para protegerse durante la exposición inevitable, y debe reaplicarse cada dos horas o después de nadar o transpirar.