Un episodio ocurrido en el Hospital Regional José Antonio Ceballos de Bell Ville puso en alerta al sistema de salud y a los organismos de protección de la infancia: una beba recién nacida fue internada en neonatología luego de que estudios médicos confirmaran la presencia de cocaína en su organismo. El caso se detectó tras los controles habituales posteriores al parto y derivó en la activación de protocolos sanitarios y legales.
Tras el diagnóstico, la beba quedó internada para un control permanente. Sin embargo, la situación salió a la luz hace cerca de 48 horas, cuando los análisis toxicológicos realizados a la madre arrojaron resultado positivo. En paralelo al abordaje médico, el hospital dio aviso a la Secretaría de Niñez, Adolescencia y Familia (SENAF), con el objetivo es definir las medidas de resguardo necesarias una vez que la beba esté en condiciones de recibir el alta.
Seguimiento médico intensivo y evaluación de secuelas
El director del centro de salud, José María Ruíz, explicó a Cadena 3 que la vigilancia clínica es constante debido a los riesgos que este tipo de exposición puede generar en un recién nacido. “El seguimiento es permanente”, señaló, y advirtió que se evalúan posibles consecuencias neurológicas, respiratorias y renales.
El equipo de neonatología trabaja de forma coordinada para detectar cualquier alteración temprana y ajustar el tratamiento según la evolución del cuadro.
Al revisar la historia clínica de la madre, los profesionales detectaron antecedentes vinculados al consumo problemático. Ruíz remarcó al medio radial que la cocaína atraviesa la placenta y que la detección temprana es clave para reducir posibles daños.