El cuarteto es una buena forma de que la cultura pueda acercarse a la cultura popular y viceversa.
En determinados contextos socioculturales de nuestra provincia es parte de la vida cotidiana, es casi a nivel de culto popular. El sentimiento de que su cantante, su artista es uno de su propio entorno que ha logrado transmitir sus sentimientos y emociones. Que ha logrado comunicar a los demás sus sufrimientos y padecimientos cotidianos.
En los estudiantes de determinados contextos barriales se puede lograr un acercamiento a los contenidos curriculares de manera transversal y multidisciplinaria. Lo cual favorecería al hacer que los jóvenes vean que se puede empatizar y lograr el proceso de enseñanza y aprendizaje, desde sus propios conocimientos previos.
En mis años de profesor de Filosofía, tomé un seminario que relacionaba dicho espacio con el cuarteto. Lo cual fue muy provechoso a la hora de poder llevar a los educandos hacia una reflexión desde su propia realidad existencial, hasta poder hacer una mirada profunda desde lo ético, moral, axiológico y hasta teleológico.
Es menester preparar a los docentes desde una mirada más profunda para que los procesos puedan redundar en un real beneficio del estudiante y que haya una retroalimentación positiva, para propender a futuros proyectos que logren hacer perdurar nuestra cultura popular como parte de lo que todos podemos valorar como bienes culturales o el famoso capital cultural del que nos hablaba Pierre Bourdieu.
El desafío es de todos y cada uno de los que a diario hacemos nuestro esfuerzo por transmitir dichos bienes culturales.
* Doctorando , director del Ipem N° 8 "Manuel Reyes Reyna"