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CóRDOBA
Juntos en la tensión

De Loredo y Juez con ‘delay’ y sus socios abonan el terreno por las vice y listas

El binomio sigue con retraso. Los socios ya saben del acuerdo (Juez gobernador – De Loredo intendente) y demandan acelerar. El evolucionista más que el senador se escuda en la encuesta. En el mundo cambiemita saben que Juez mide más. Tras el acuerdo sellado, que mantienen en reserva, los socios agitan la rosca por las vice de las fórmulas y el armado de las listas.

vidal juez de loredo- 12-03-2023
SIN MARGEN PARA SEPARAR CAMPAÑAS. Las miradas de los estrategas cambiemitas están puestas en si habrá un ‘superdomingo electoral’. De no ser así, los comicios en la Capital serían 30 días después. | CEDOC PERFIL

Los próximos días prometen ser intensos para la política cordobesa, aún más en Juntos por el Cambio. El gobernador Juan Schiaretti anunciará que se vota el 25 de junio, aunque hay una leve chance del 2 de julio. Mientras tanto, los socios cambiemitas insisten en apurar a Rodrigo de Loredo y Luis Juez para revelar la estrategia electoral opositora.

Al mirar el tablero político, lo que falta cerrar es si los comicios en la Capital irán juntos o separados (ver página 2).  Este punto será materia de un café que mantendrán esta semana Schiaretti y Martín Llaryora. Y los estrategas de JxC esperan esa definición.

Como lo adelantó PERFIL CÓRDOBA, Juez y De Loredo sellaron su acuerdo electoral para enfrentar, junto a sus socios, al peronismo en las urnas. El senador será el candidato a gobernador y el radical evolucionista disputará la contienda por la intendencia capitalina. 

Entre la dirigencia cambiemita es un secreto a voces, pero ambos referentes de la coalición opositora vienen con ‘delay’, en la espera de los resultados de la encuesta que mandaron a hacer, mientras sus socios abonan el terreno para la discusión por las vices y las listas.

Dirigentes de todos los colores políticos que integran JxC asienten que sobre esa base girará el armado opositor. Una alta fuente que conoce al detalle las negociaciones, lo reconfirmó a este medio. A su vez, se dice que desde la cúpula nacional de Evolución Radical le piden a De Loredo que juegue a ganador por la intendencia. 

No obstante, las miradas de los estrategas cambiemitas están puestas en si habrá un ‘superdomingo electoral’. De no ser así, los comicios en la Capital serían 30 días después. No hay margen para separar las campañas.

Encuesta. En medio del silencio pactado, Juez y De Loredo esperan los resultados de la encuesta encargada sobre 1.400 casos entre capital (600) e interior (800), a cargo de consultores muy allegados a los referentes de la alianza. Según se dijo, el sondeo medirá la intención de voto con hipótesis de distintos escenarios de candidatos y de fórmulas, aunque también se incluyen las variables de potencialidad de los postulantes, imágenes y problemáticas ciudadanas. 

Desde el búnker deloredista reconocen que “los pisos y techos” de ambos precandidatos a gobernador no tallarán a la hora de la decisión final, porque sería una discusión interminable que “volvería todo a foja cero”. 

En un sector del PRO afirman —con ánimos alterados— que “hace siete meses se sabe que Luis mide mejor”. El dirigente amarillo, que aportó este razonamiento, sostuvo además que el sondeo representaría “una salida elegante” para De Loredo ante su partido.

“Nos apoyaremos en los datos, haremos el análisis pertinente y tomaremos la decisión de la propuesta que le ofreceremos a los cordobeses, sin descartar ninguna alternativa y priorizando la unidad”, aseguraron Juez y De Loredo a mediados de la semana pasada cuando anunciaron que la encuesta estaba en marcha.

Internismo radical. Con el convencimiento de que Juez y De Loredo ya acordaron sus roles sobre el tablero electoral que se disputará en Córdoba, sus socios lanzan sus veredictos y agitan la ‘rosca’ por la definición del esquema de poder del armado opositor.

“Rodrigo le tiene que explicar a (Mauricio) Macri y a sus correligionarios por qué se baja”, lanzó un amarillo que integra la cúpula de su partido. 

En tanto, desde los espacios de poder de la UCR advirtieron por lo bajo que De Loredo “tiene que moverse con inteligencia” a la hora de acordar las listas, al no tener el control total de la “lapicera” partidaria.

Desde el interior provincial advierten del tenor ‘competitivo’ del binomio en una misma fórmula. El intendente Daniel Salibi —voz cantante de sus pares molestos por el tiempo perdido— recalcó que “ambos dirigentes tienen que estar” y avivó el planteo —para sobreexponerlos a los dos— en torno a quien salga segundo “acepte ser candidato a vicegobernador”.

Por su parte, los radicales díscolos insisten en su crítica por entregar el partido a Juez. Algunos se muestran como aliados del candidato del PJ Martín Llaryora. Tras lanzar el ‘Radicalismo Auténtico’, la intendenta Myrian Prunotto rechazó —en declaraciones a PERFIL CÓRDOBA— el accionar de la UCR de poner “candidatos a dedo” y cargó contra aquellos que “se autoproclaman candidatos”, en un palo a De Loredo.  

“Nosotros no nos vamos del radicalismo, nosotros queremos llevar el radicalismo al gobierno provincial”, aseveró el intendente Gustavo Benedetti al reforzar la idea del armado junto a Prunotto y en su dura crítica contra la cúpula radical. En la conducción de la UCR le bajan el precio a ese alineamiento y apuntan a ‘la caja’ que manejará, por caso, el Ente Metropolitano.

Sin medias tinta, desde la Casa Radical, el jujeño Gerardo Morales calificó de “traidores” a los boina blanca cordobeses que pegarán el salto hacia la coalición ampliada que diseña Llaryora. (Ver página 8).

Desde el PRO también fijan postura. Los dichos de María Eugenia Vidal, desde Río Tercero, sintetizan la voz de los amarillos. La referente macrista celebró el acuerdo de “unidad” de Juez y De Loredo, pero advirtió: “Vamos a acompañar al que sea, en función de esas reglas”, al aludir a la definición del candidato. 

A la letra chica del acuerdo sólo la conoce el binomio opositor, mientras el PRO demanda firmar los papeles de la alianza. También lo reclaman los radicales del interior por las reglas para las internas locales.

La ‘rosca’ que se viene. Mientras la dupla opositora viene demorada por la encuesta, sus socios radicales y del PRO abonan el terreno de la discusión por el armado de las fórmulas y las listas. 

¿Qué ven sus aliados? Juez le dará su parte de la lapicera a Rodrigo para que ‘negocie’ las listas con el radicalismo, cuya cabeza no le responde políticamente, aunque representa a las minorías que agrupadas son mayoría en la mesa de conducción. Acá está el verdadero intríngulis de la interna radical. El líder del Frente Cívico ya dijo que no negocia individualmente, sino con la UCR. Dirigentes de la coalición opositora advierten que será una negociación “de las orgánicas”, a nivel cúpulas.

De todas maneras, De Loredo hará valer su parte de la lapicera, pero deberá ‘negociar’ con los referentes partidarios (Mario Negri y Ramón Mestre, por caso). En fase preventiva, desde estos núcleos, admiten por lo bajo que el evolucionista “tiene que moverse con inteligencia” a la hora de acordar las listas, no vaya a ser cosa que le armen una interna. 

Desde el PRO —apalancados por sus tanques nacionales— exigen sumar a un amarillo a la fórmula con Rodrigo para la intendencia. En esa carrera, la diputada Soher El Sukaria pica en punta. Respaldada por el macrismo-vidalismo, la parlamentaria sumó en los últimos días un apoyo del entorno de Horacio Rodríguez Larreta. 

Aquí se abre la puja con el radical Juan Negri, aunque Diego Mestre también levanta la mano. Ambos han expresado su aspiración de ser candidatos a intendente. Sin embargo, en el PRO apuestan a quedarse con ese lugar. Afirman que Juez será secundado por un radical. Suenan para ese puesto Marcos Ferrer (deloredismo) o Marcos Carasso (negrismo).

“Negri (por Mario) pechará para llevar agua para su molino y Mestre (por Ramón) tendrá que esperar un poquito que asome el escenario nacional”, señaló un amarillo que conoce al dedillo cómo se presenta la rosca para el armado de las listas. 

En el caso de los legisladores departamentales, el radicalismo aduce tener en sus intendentes que mejor miden a los representantes para esos puestos. Hay algunas excepciones, por caso, el macrista-larretista Pedro Dellarossa, a quien lo ven bien posicionado para disputar la banca por Marcos Juárez. 

En este contexto, una fuente de signo radical sostuvo que la coalición “no se romperá, pero se doblará hasta que se acuerde”. Un amarillo crítico opinó que será “un cierre de listas mezquino”. Otro dirigente de la UCR admitió que llegado el momento bajará la “la listita” en poder de De Loredo y ahí se verá “la muñeca de Rodrigo para contener a todos”.