Personal de la Departamental Punilla detuvo el lunes por la noche a Nazareno Pérez, integrante del área de marketing del Club Atlético Racing de Nueva Italia e hijo del presidente de la institución, Manuel Pérez. El operativo se desencadenó pasadas las 23.30 en la calle Gobernador Roca, en Santa Rita, cuando el joven de 31 años intentó eludir un control policial al volante de un Volkswagen Vento. Los efectivos iniciaron una persecución y lograron interceptar el vehículo pocas cuadras después.
Durante el procedimiento, la policía constató que Pérez tenía un pedido de detención activo desde el 31 de julio, solicitado por la Fiscalía de Primer Turno de Villa Carlos Paz en el marco de una causa por presuntas amenazas calificadas y abuso sexual.
Según trascendió, la denuncia partió de su expareja, quien contaba con custodia policial en su domicilio mientras se desarrollaba la búsqueda del acusado. Días antes del arresto, la justicia ya había dispuesto un allanamiento en la vivienda de Pérez. Tras la detención, fue trasladado a la Unidad de Contención del Aprehendido (UCA) de la ciudad de Córdoba, donde quedó a disposición de la fiscalía para la designación de su defensor y la posterior indagatoria.

El caso tomó estado público en un contexto en el que Pérez ya era una figura conocida en el ambiente deportivo cordobés, luego de protagonizar semanas atrás un cruce público con el futbolista Ricardo Centurión.
Horas después de conocerse la detención, su esposa, Yamila Romero, ofreció su versión de los hechos en Next Televisión. Allí sostuvo que el episodio no tuvo relación con un hecho de violencia de género, sino con una crisis de salud mental derivada de un cuadro de consumo problemático.
"Mi marido tiene problemas de consumo y, a raíz de esta situación, ha tenido brotes psicóticos", relató, y precisó que fue ella misma quien llamó a la policía durante la madrugada para pedir la activación de un protocolo de salud mental. Según su testimonio, Pérez fue trasladado al Hospital Sayago por la gravedad de su estado físico, donde la médica de guardia le informó que se judicializaría la situación y se labraría un acta de salud mental a su nombre.
"Quiero aclarar expresamente que jamás fui víctima de abuso ni sufrí violencia de género", afirmó Romero, quien pidió que se disponga una pericia psiquiátrica y se evalúe el traslado urgente de su marido a una institución especializada, dado que -según explicó- permanece sin la medicación ni el tratamiento que venía realizando.
La causa continúa bajo investigación de la Fiscalía de Primer Turno de Villa Carlos Paz.