El diputado nacional Juan Brügge (Provincias Unidas) advirtió que el proyecto de reforma laboral aprobado en Diputados es una “mala ley” que aumentará la conflictividad judicial.
Reforma laboral
"No es una ley que venga a dar solución ni a los empleadores ni a los trabajadores. Es una ley ambigua, es una ley que tiene muchas contradicciones, es una ley que se mete con temas que no tienen nada que ver", sostuvo el legislador de la Democracia Cristiana que votó en contra de la iniciativa.
Además profundizó sobre las consecuencias jurídicas que, a su criterio, tendrán la implementación de estos cambios en las relaciones de trabajo. "Una mala ley trae aparejos más juicios, lejos de parar los juicios que se decían que se iban a parar, va a generar conflictividad porque tanto la parte patronal como los trabajadores en algún momento van a tener que volver a tribunales para interpretar algunos artículos que han quedado muy mal redactados", afirmó.
Brügge lamentó la afectación de derechos adquiridos y la derogación de regímenes especiales que protegían diversas actividades profesionales. "Se pretende derogar estatutos como el de viajante, el estatuto de los periodistas. Se va a aplicar una ley de contrato trabajo general sin tener en cuenta las particularidades", agregó en declaraciones al programa “6 en punto” de “Punto a Punto Radio” (90.7).
El diputado vinculó este proceso con una estrategia deliberada del Poder Ejecutivo para "desmantelar todo lo que se pueda desmantelar regulaciones, tendiente a buscar un modelo que no existe en ninguna parte del mundo".
"Eso tiene una lógica, una filosofía que tiene este gobierno justamente de hacer prevalecer el individualismo por sobre lo que es lo colectivo. Eliminan el concepto de justicia social porque entienden de que molesta a los fines que persiguen de liberar y de desregular de absolutamente todo", analizó en diálogo con el periodista Julio Kloppenburg.
Visita del Papa León XIV
Por último Brügge se refirió a la invitación del Gobierno al Sumo Pontífice y la posible tensión que esto genera dada la disparidad de visiones sobre el mundo del trabajo. Ante este escenario, concluyó : "Evidentemente su filosofía, igual que la filosofía del Papa Francisco no van en consonancia con el modelo que está presentando Milei, eso puede generar algún roce o no".