La falta de dinero condiciona la vida diaria del 80% de los cordobeses, según un informe cuantitativo elaborado por la consultora Delfos titulado "La falta de dinero en los bolsillos cordobeses". El estudio midió cómo la escasez de recursos afecta las decisiones, los consumos y las aspiraciones de la población de la provincia.
De acuerdo con el relevamiento, la mitad de los encuestados (50%) convive con esta restricción de manera habitual: a un 23% le ocurre siempre y a un 27% muy a menudo. Un 30% adicional dice verse limitado solo a veces.

Solo el 13% de los cordobeses afirma que el dinero nunca condiciona sus decisiones o deseos. El 7% restante no supo o no contestó.
Una brecha que se profundiza según la clase social
El informe detectó diferencias marcadas según el nivel socioeconómico de los encuestados. En el sector de nivel alto, el 33% sufre esta limitación de forma habitual, mientras que el 55% se ve afectado solo a veces o nunca.
En el nivel medio, la proporción de quienes conviven con la restricción de manera habitual sube al 49%, frente a un 45% que la experimenta de forma ocasional o nula.
El contraste es mayor en el nivel bajo: el 66% de los encuestados de ese segmento padece la limitación de manera habitual, y solo el 29% la sufre a veces o nunca.
Salidas, carne y vacaciones, entre las principales renuncias
A nivel general, las cinco renuncias o postergaciones más frecuentes por motivos económicos son las salidas y el esparcimiento, que concentran el 19% de las respuestas, seguidas por la alimentación —principalmente carne—, resignada por el 18%.

Completan el listado las vacaciones y los viajes, postergados por el 12% de los consultados; los arreglos o reparaciones en el hogar, dejados de lado por el 11%; y la compra de ropa y calzado, con el 9%.
El informe también identificó una desigualdad en la naturaleza de lo que cada sector resigna. En la clase alta, las postergaciones se concentran en el ocio y el descanso: las salidas y el esparcimiento representan el 25% de los recortes, seguidas de cerca por las vacaciones y los viajes, con el 24%. En ese segmento, la alimentación explica solo el 9% de las renuncias y los arreglos del hogar, el 8%.
León XIV en Córdoba: el recorrido, la misa en FAdeA y todo lo que se sabe de su visita
En la clase media, el impacto es mixto. El mayor recorte también se da en salidas y esparcimiento (20%), pero el sector debe ajustar de manera significativa en alimentación, principalmente carne (18%), seguido por vacaciones (12%), reparaciones del hogar (10%) e indumentaria (10%).
En la clase baja, los recortes impactan de manera directa en la subsistencia básica y en las condiciones de habitabilidad. La principal renuncia de este sector es la alimentación, con el 22%, seguida por los arreglos o reparaciones en la vivienda, con el 15%. Las salidas y el esparcimiento quedan en un tercer plano, con el 11%.

El relevamiento tomó como población objetivo a los habitantes de la provincia de Córdoba mayores de 18 años, mediante una encuesta directa e individual con relevamiento domiciliario presencial. La muestra incluyó 1.200 casos y el trabajo de campo se realizó entre el 21 y el 25 de agosto de 2026.
El estudio tiene un margen de error de muestreo de +/- 2,2%, bajo un nivel de confianza del 95%. El proyecto y el análisis estuvieron a cargo de Luis Dall'Aglio; el diseño de instrumentos y el liderazgo del proyecto, del licenciado Norman Berra; la coordinación de campo, de Daniel Petoletti; y la edición de informes, de Carla Alaniz.