La violencia entre niños y adolescentes ya no ocurre únicamente en las aulas, sino que también se trasladó a los teléfonos, grupos de mensajería y a las redes sociales, donde muchas situaciones permanecen invisibles hasta que generan consecuencias graves.
Con ese diagnóstico, el municipio de Río Tercero anunció la creación de un Observatorio de Protección Digital y Bienestar de Niñas, Niños y Adolescentes, una herramienta que buscará relevar información sobre el uso de las pantallas, detectar tempranamente situaciones de violencia y orientar nuevas políticas públicas en materia de salud mental.

En diálogo con Perfil Córdoba, el intendente Marcos Ferrer explicó que la iniciativa nació luego de advertir una problemática cada vez más presente en escuelas y entornos digitales. "Estamos detectando muchos casos de violencia, de bullying, particularmente en las escuelas, de violencia en las redes. El entramado de las redes sociales controlarlo es casi imposible, pero sí desarrollar programas para tener una referencia de lo que está pasando y poder detectar tempranamente los casos de violencia o algún tipo de abuso, sobre todo en la niñez y la adolescencia".
Una problemática que muchas veces no se ve
El jefe municipal explicó que uno de los mayores desafíos es identificar aquellas situaciones que permanecen ocultas y que terminan afectando el bienestar emocional de niños y adolescentes. "Hay muchos chicos que se sienten muy afectados o que sufren violencia silenciosamente".
En ese sentido, sostuvo que los episodios más visibles suelen detectarse con mayor facilidad, pero advirtió que la mayor preocupación está en aquello que ocurre lejos de la mirada de las familias y las instituciones. "Lo visible se puede detectar, pero lo difícil es lo invisible, que es la violencia, sobre todo en redes sociales. Hoy hay mucho comentario negativo, mucha cancelación. Los chicos están tanto en redes que por ahí lo padecen, lo sufren".
Por eso, el observatorio buscará generar estadísticas locales que permitan conocer con mayor precisión qué está ocurriendo y diseñar respuestas específicas desde el Estado.
"Estamos en una instancia experimental, viendo si como municipio podemos formar una especie de estadística y, a partir de esa estadística, tomar decisiones para tratar de ayudar en este tema", aseguró.
Las cifras también muestran que el problema trasciende a Río Tercero. De acuerdo con la Organización Mundial Bullying Sin Fronteras, seis de cada diez estudiantes en Argentina afirman haber sufrido episodios de bullying, mientras que el país ocupa el puesto 11 a nivel mundial por cantidad de casos graves registrados.
La salud mental como una prioridad para los municipios
Ferrer consideró que el fenómeno excede el ámbito educativo y planteó que los gobiernos locales deberán asumir un rol cada vez más activo frente al crecimiento de los problemas de salud mental.
"La salud mental es un tema que inminentemente vamos a tener que abordar los municipios porque se ha vuelto un tema delicado".
La preocupación del municipio aparece en un contexto nacional complejo. Según un informe del Sistema Nacional de Información Criminal (SNIC), Argentina registró 5.209 suicidios durante 2025, la cifra más alta de los últimos años. La tasa nacional pasó de 9,7 a 11,8 muertes cada 100.000 habitantes, lo que representa un incremento del 22,6% respecto del año anterior.
El impacto es especialmente fuerte entre los jóvenes. De acuerdo con el mismo relevamiento, el 45% de las muertes por suicidio registradas en 2024 correspondieron a personas de entre 15 y 34 años, mientras que, si se compara 2025 con 2017, el total de casos aumentó un 57,6%.
El intendente vinculó esta realidad con el aumento de situaciones críticas que atraviesan muchas personas y remarcó que el problema no debe medirse únicamente por los casos más extremos.
"Hay muchas situaciones críticas con puntos de extremo como son los casos de suicidios que están ocurriendo mucho. No es una variable de una ciudad o de una región, está pasando en todo el mundo", explicó, y aclaró que lo importante "no es tanto la estadística. Lo profundo del tema es cuánta gente está atravesando problemas en salud mental."
Del diagnóstico a las políticas públicas
Además de relevar información, el programa contempla acciones preventivas en el sistema de salud, las escuelas y distintos espacios comunitarios. La intención es incorporar el bienestar digital dentro de las consultas pediátricas, capacitar a profesionales, trabajar junto a las instituciones educativas y promover herramientas para que las familias puedan acompañar el uso de la tecnología.
"Hay que empezar a tomar el tema de la salud mental como un tema de esa magnitud. ¿Qué medidas tomamos para atender este tema? Porque, de lo contrario, lo subestimamos como si no fuera una enfermedad", concluyó.