La discusión por la salida de Córdoba del régimen de Zona Fría terminó generando algo más profundo que un reclamo por tarifas. Según un estudio de análisis digital elaborado por la consultora Sicchar, el impacto social del conflicto transformó el debate sobre el gas en una disputa política entre Córdoba y el gobierno de Javier Milei, con fuerte repercusión sobre el electorado libertario cordobés.
El informe, basado en el análisis de 3,1 millones de datos recolectados entre abril y mayo de 2026 en plataformas como X, Instagram, Facebook, TikTok y YouTube, sostiene que el malestar dejó de enfocarse únicamente en el bolsillo para convertirse en una discusión política y electoral. “La conversación dejó de girar alrededor del costo del gas y pasó a girar alrededor del vínculo entre Córdoba y la Nación”, concluye el trabajo.
El estudio identifica además un fenómeno clave: la aparición de un gran núcleo de usuarios enojados que no se alinean plenamente ni con el oficialismo libertario ni con la oposición tradicional.
Dos momentos, dos climas
El trabajo de Sicchar detecta dos grandes picos de conversación digital vinculados al gas en Córdoba. El primero ocurrió en octubre de 2025, asociado al aumento de tarifas, el deterioro del poder adquisitivo y el costo de vida. En ese momento, el reclamo tenía un perfil predominantemente económico y todavía existía poca confrontación directa contra dirigentes nacionales.
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Según el informe, ese malestar se inscribía dentro de un clima social más amplio que ya venía afectando la imagen presidencial desde el conflicto por la causa ANDIS. Pero el segundo momento modificó completamente la dinámica del debate.
Con la discusión por la salida de Córdoba del esquema de Zona Fría, la conversación explotó en redes sociales y alcanzó un volumen cercano al 1.100% adicional respecto del pico anterior. Además, generó más de doce veces la interacción registrada durante el conflicto tarifario de 2025.
La diferencia no fue solamente cuantitativa. También cambió el tono político. Según el estudio, el debate dejó de concentrarse en el impacto tarifario y pasó a configurarse como un “conflicto político-territorial entre Córdoba y el gobierno nacional”, con Milei y Martín Llaryora como figuras centrales del enfrentamiento discursivo.
Del bolsillo al voto
Uno de los aspectos más relevantes del informe aparece en el análisis del lenguaje utilizado por los usuarios. Durante el segundo pico de conversación comenzaron a multiplicarse términos como:
- “votaron”,
- “libertontos”,
- “leones”,
- “jódanse”.
La investigación sostiene que se produjo una interpelación directa hacia los votantes cordobeses de Milei, especialmente a través de frases como:
- “jódanse, es lo que votaron”,
- o “es lo que voté”.
Ese cambio discursivo marca, según Sicchar, un desplazamiento central: el enojo dejó de enfocarse exclusivamente en las tarifas y comenzó a discutir responsabilidades políticas y electorales. “El reclamo se desplazó del bolsillo al voto”, resume el informe.
El estudio detecta además que la politización del conflicto provocó una mayor participación de usuarios críticos del Gobierno nacional y un endurecimiento del tono general de la conversación.
Un malestar sin representación
Otro de los hallazgos fuertes del análisis aparece en el mapa de comunidades digitales que participaron del debate. Sicchar identificó tres grandes clusters discursivos. El primero está integrado por usuarios afines a Milei, que utilizan la baja de retenciones y la presión impositiva provincial para responsabilizar a Llaryora.
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El segundo reúne a usuarios opositores al Gobierno nacional, que concentran el reclamo en la quita de subsidios y cuestionan directamente a quienes votaron al presidente libertario. Pero el tercer grupo aparece como el más significativo desde el punto de vista político. Se trata de una comunidad más amplia y no alineada, que expresa malestar económico y enojo por el impacto tarifario, aunque sin integrarse completamente a ninguno de los polos partidarios.
Según el estudio, ese cluster incluso podría ser más grande que los sectores polarizados. La conclusión es relevante: el malestar tarifario excede a la militancia organizada y todavía no encuentra un canalizador político claro.
Córdoba y el desgaste libertario
El informe deja además una lectura política más amplia sobre el escenario cordobés. Córdoba fue uno de los principales bastiones electorales de Milei en 2023. Sin embargo, el impacto económico de algunas medidas nacionales comenzó a generar tensiones crecientes en sectores medios urbanos y usuarios residenciales afectados por el aumento de servicios.
La discusión por Zona Fría terminó funcionando así como un conflicto simbólico entre Córdoba y la Casa Rosada. En ese contexto, Llaryora logró ganar centralidad dentro de la conversación digital como contrapunto del Gobierno nacional. Mientras tanto, las redes sociales empezaron a mostrar algo más profundo: un enojo económico que lentamente comienza a reorganizar identidades políticas dentro de una provincia clave para el mapa electoral argentino. Y donde el gas dejó de ser solamente gas.