La causa por violencia de género contra el exintendente de Villa María Martín Gill volvió a quedar encaminada hacia un juicio oral. La fiscal de Instrucción, Juliana Companys, dispuso nuevamente la elevación del expediente, en el que el exfuncionario está imputado por lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género, en perjuicio de su expareja, Lourdes Astudillo. El requerimiento fue confirmado por el Juzgado de Control la semana pasada.
La fiscalía había solicitado originalmente la elevación a juicio en marzo de 2024. En noviembre de ese año, la jueza de Control de Villa María, María Soledad Dottori, rechazó los planteos de nulidad de la defensa y confirmó que el caso debía avanzar hacia el debate oral. Sin embargo, en mayo de 2025, la Cámara del Crimen de Río Tercero hizo lugar a un recurso de la defensa y anuló aquella resolución, por lo que la investigación regresó a la fiscalía para que se revisaran aspectos del procedimiento y de la prueba incorporada. Ahora, Companys volvió a impulsar la elevación a juicio.
La defensa de Gill, encabezada por el abogado Eduardo Rodríguez, anunció que recurrirá la nueva decisión. Además de sostener la inocencia del exintendente, el letrado argumentó que la acción penal está prescripta y cuestionó que la fiscalía no haya considerado todas las pruebas propuestas por su representado.

La denuncia y los episodios que se investigan
La causa se abrió en marzo de 2023, cuando Gill se desempeñaba como intendente de Villa María. La investigación se concentra en dos episodios de presunta violencia física que habrían ocurrido el 3 de diciembre de 2022 y el 28 de enero de 2023.
De acuerdo con la acusación, en el primero de esos hechos la mujer habría sido zamarreada y sufrido un hematoma en el brazo derecho. En el segundo, habría presentado lesiones en los brazos, el abdomen y una mano. Los episodios forman parte de la imputación por lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género.
En abril de 2023, Astudillo rompió el silencio en una entrevista con Perfil CÓRDOBA, en la que relató cómo comenzó la relación con Gill y describió situaciones que, según su testimonio, marcaron el deterioro del vínculo.
La mujer contó que conoció al entonces intendente a través de Instagram, en febrero de 2022. Según su relato, la relación se afianzó con el paso de las semanas y atravesó un período de convivencia. El embarazo que le comunicó meses después, sostuvo, produjo un quiebre.
Astudillo afirmó que Gill le manifestó su rechazo a la posibilidad de tener un hijo y que insistió para que interrumpiera el embarazo. También relató un viaje a Traslasierra durante el cual, según denunció, volvió a recibir presiones para abortar. La mujer contó que tomó una pastilla y que después sufrió fuertes dolores y una hemorragia.
En esa entrevista, además, describió episodios de agresión física y el impacto que, según sus palabras, tuvo la relación en su vida. Su testimonio forma parte de los antecedentes públicos del caso, aunque la imputación que se debate en esta instancia judicial está centrada en las lesiones denunciadas.
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Un largo recorrido en diferentes cargos
Gill fue intendente de Villa María, rector de la Universidad Nacional de Villa María y secretario de Obras Públicas de la Nación durante el gobierno de Alberto Fernández. También se desempeñó como ministro de Cooperativas y Mutuales de Córdoba durante la gestión de Martín Llaryora.
En septiembre de 2024 había solicitado licencia en el ministerio provincial, en medio del avance del expediente judicial, y en noviembre de ese año presentó su renuncia definitiva al cargo.