Como miembro del sindicato mundial FIFPRO, Futbolistas Argentinos Agremiados (FAA) adhirió al comunicado que calificó de “profundamente lamentable” el accionar de Luis Rubiales, cuya conducta fue señalada como “inapropiada”, y solicitó “medidas disciplinarias” contra el titular de la Real Federación Española de Fútbol y vicepresidente de la UEFA.
También a la misiva que respaldó a la futbolista española Jennifer Hermoso y que encabezó del siguiente modo: “Contigo Jenni. Tu lucha es mi lucha”.
“Es terrible lo que pasó, pero en estos casos uno no puede adelantarse a los hechos”, afirma Stella Maris Juncos, directora del Programa de Fútbol Femenino de FAA e integrante de la conducción de FIFPRO Sudamérica.
“La organización gremial siempre está atenta para asesorar y acompañar a un futbolista, sea mujer o varón, pero no puede imponer acciones. Hay una instancia posterior que es la denuncia, y que es de carácter privado”, explica la abogada cordobesa.
"Hay una instancia posterior que es la denuncia, y que es de carácter privado”.
“Para ello, hay quienes recurren a sus propios letrados o los que les acercan sus representantes, a las áreas de género de los clubes o a otras instituciones, como puede ser en Córdoba el Polo de la Mujer”, explica. “El gremio es una alternativa más”, enfatiza.
Juncos refiere a la acusación de acoso y abuso sexual que cinco jugadoras realizaron contra el entrenador Diego Guacci, a comienzos de 2020, como el caso más importante en el que le tocó intervenir a FAA desde la profesionalización del fútbol en Argentina. “Se les aconsejó que acudieran a la Justicia, pero finalmente hicieron una denuncia administrativa ante la FIFA y el Comité de Ética de esa institución falló en contra”, recuerda.

“Repudio absoluto”
“En los últimos cinco años hubo tres o cuatro episodios en los que hemos ayudado, pero no se trata de una situación frecuente”, añade el exdefensor Néstor Fabbri, integrante del seleccionado argentino subcampeón mundial en Italia ’90 y actual coordinador del Fútbol Femenino del sindicato.
“Nuestra área hace un trabajo interdisciplinario, con psicólogos, abogados y una directora de género, que es la licenciada Romina Calcagno, y trabajamos día a día para la evolución y el progreso del fútbol femenino. Al mismo tiempo, la mayoría de los clubes han ido generando sus propios espacios para que el fútbol sea un ámbito inclusivo”, dice Fabbri.
“En los últimos cinco años hubo tres o cuatro episodios en los que hemos ayudado".
“Es un hecho que merece nuestro repudio absoluto, no estuvo bien lo que hizo”, sostiene el exjugador de All Boys, Racing, Boca y Nantes de Francia, en alusión al comportamiento de Rubiales en la final de Sidney.
“Se trata de una persona que ya ha confrontado con el poder en otras situaciones, y habrá que ver qué sucede. Al menos lo han suspendido, pero seguramente el tema deberá tener una continuidad legal”, enfatiza.