El impacto de la crisis económica se refleja con claridad en los comedores escolares de Córdoba. El Programa de Asistencia Integral (PAICOR) atraviesa un fuerte incremento en la demanda y ya incorporó más de 20 mil nuevos beneficiarios en lo que va de 2026, en su mayoría estudiantes que hasta ahora no necesitaban este tipo de ayuda.
El crecimiento, según explicó el director del programa, Ezequiel Ghione, no se vincula únicamente con el ingreso de nuevos alumnos al sistema educativo, sino con un cambio en la situación de muchas familias. Se trata de hogares que, ante la pérdida de poder adquisitivo, comenzaron a recurrir al servicio alimentario escolar como una forma de garantizar la nutrición diaria de sus hijos.
Uno de los indicadores que más preocupa es el aumento de solicitudes en condición de “observadas”. Se trata de casos que superan por poco los requisitos formales, pero que igualmente buscan acceder al programa. Solo en marzo se registraron más pedidos en esta categoría que en todo el año anterior, lo que evidencia la expansión de sectores que, sin estar dentro de los parámetros tradicionales de vulnerabilidad, enfrentan dificultades para cubrir gastos básicos.
Las proyecciones oficiales anticipan que el programa podría cerrar el año con entre 325 mil y 330 mil estudiantes asistidos. De confirmarse esa cifra, cerca del 40% del total de alumnos de la provincia dependerá del PAICOR, un dato que refleja la magnitud del deterioro social.
Pese a este escenario, desde el Gobierno provincial aseguran que no habrá restricciones en el acceso. En línea con la gestión de Martín Llaryora, el programa continuará ampliando su cobertura para responder a la demanda creciente, bajo la premisa de sostener la asistencia alimentaria como una política prioritaria.