El Gobierno de Córdoba estudia otorgar un subsidio equivalente al 5% a las empresas de transporte interurbano como alternativa a un nuevo aumento del boleto. La medida apunta a poner en suspenso la crisis del sector hasta que las condiciones económicas mejoren y los usuarios vuelvan a ocupar los asientos de las unidades.
El costo estimado es de 500 millones de pesos mensuales. Esto se sumaría a otro aporte que se realiza destinado al pago de los boletos sociales y educativos. Se sumaría y no lo reemplazaría.
"Lo cierto es que una vez que se agrega el subsidio al costo de las empresas, es muy difícil sacarlo", alerto un analista del rubro. El subsidio del 5% que estudia el Gobierno busca ganar tiempo, pero el sector advierte que no alcanza para revertir una ecuación que lleva meses en rojo.
La iniciativa surge como respuesta al comunicado que emitió el viernes pasado la Federación de Empresas del Transporte Automotor de Pasajeros de la Provincia de Córdoba (FETAP), en el que advierte sobre el deterioro de la ecuación económica del sector y reclama una actualización tarifaria urgente o mecanismos de compensación que permitan sostener el sistema interurbano y urbano del interior provincial.
El modelo de Passerini como referencia
Entre las alternativas que se evalúan figura replicar el esquema implementado por el intendente de Córdoba, Daniel Passerini, en el transporte urbano: el pago por kilómetro recorrido, verificado a través del control GPS de las unidades. El mecanismo permite al Estado conocer con precisión el costo del servicio prestado antes de definir el monto a transferir, lo que otorga mayor transparencia y control sobre el uso de los fondos públicos.
El Gobierno prevé también realizar consultas con las empresas de FETAP y encuestas de opinión a través de consultoras que trabajan habitualmente con la administración provincial, antes de adoptar una decisión final.
Un dilema sin salida sencilla
El nudo del conflicto es que tanto la suba de tarifa como la ausencia de subsidio generan el mismo efecto: menos pasajeros. Si el boleto sube, parte de los usuarios deja de viajar. Si las empresas recortan frecuencias por falta de rentabilidad, el servicio se deteriora y también cae la demanda.
La decisión de las próximas semanas definirá si el transporte interurbano cordobés puede sostenerse o si los primeros cortes de servicio se concretan antes de que termine el mes.
"Más subsidios es la sábana corta, no alcanza"
La oferta del 5% no conformó al sector. Desde la FETAP consideran que ese porcentaje no cubre el desfasaje acumulado y advierten que la situación ya es crítica. "En 15 días podríamos comenzar con cortes de servicios. Y si no hay solución, estamos ya averiguando por los Procesos Preventivos de Crisis", alertó un empresario con años de trayectoria en el mercado cordobés.
El diagnóstico del sector es que el subsidio propuesto es insuficiente para revertir la tendencia. "Más subsidios es la sábana corta, no alcanza", sintetizó otra voz del rubro. Un analista del sector advirtió además que una vez que se incorporan subsidios, "es muy complicado sacarlos", lo que agrega una dimensión de largo plazo a la discusión.
"Hoy el bolsillo del usuario no está con margen de soportar un nuevo aumento tarifario", enfatizó Salsalone -actual secretario de Transporte de la provincia- y vinculó ese límite con la caída sostenida de la demanda. "Hay que ir generando una ecuación que sea equilibrada para todas las partes", planteó, con el objetivo de que "el sistema pueda continuar girando" sin trasladar todo el costo al pasajero.
La preocupación oficial apunta en particular al usuario que paga el boleto pleno. "Estamos tratando de que el usuario pleno no se vuelque a los boletos sociales", precisó el funcionario, lo que daría cuenta de un efecto secundario que el Gobierno busca evitar: que la pérdida de pasajeros se concentre en el segmento que más ingresos genera para las empresas.