El fiscal de Delitos Complejos, Enrique Gavier, elevó este lunes a juicio al exsubjefe de la Policía de Córdoba, Alejandro Mercado, y a otras nueve personas, entre los cuales hay policías que estaban bajo sus órdenes.
Según la acusación, las maniobras de Mercado comenzaron a gestarse aproximadamente en el año 2007, cuando consolidó un grupo cerrado de subordinados "leales" en el Departamento de Delitos Económicos. La principal función de esta organización era brindar cobertura e impunidad a bandas delictivas dedicadas al juego clandestino, estafas a ancianos conocidas como "cuentos del tío" y la comercialización de teléfonos robados en la Galería Norte.
El modus operandi incluía la frustración maliciosa de allanamientos, avisando de antemano a los delincuentes para que las medidas arrojaran resultados negativos o permitiendo la fuga de sospechosos con órdenes de detención. En otros casos, la banda demoraba investigaciones o fingía procedimientos exitosos para ganar prestigio mediático.
La "fábrica" de desinformación
Una de las maniobras más audaces de Mercado era lo que la fiscalía denomina la fase de desinformación. El alto jefe policial utilizaba su aceitado vínculo con la prensa para vender procedimientos como megaoperativos exitosos, exagerando las cifras de lo incautado.
Un ejemplo emblemático fue el secuestro de una máquina para falsificar dólares en 2015: Mercado informó a los medios que se habían incautado millones de dólares, cuando en realidad el monto real no llegaba ni a un tercio de lo anunciado. Esta estrategia le servía para proyectar una imagen de eficacia que le permitió escalar hasta la cima de la pirámide policial.
Purga de honestos y favores en el "Banco Julio"
Para mantener el control, Mercado aplicó el desmantelamiento del personal valioso. Aquellos oficiales que no se plegaban a sus designios o mostraban compromiso ético eran desplazados, sancionados arbitrariamente o pasados a retiro de forma injustificada.
Paralelamente, la organización mantenía un vínculo estrecho con el Banco Julio, donde Mercado autorizaba exclusivamente a su "gente de confianza" para realizar servicios de policía adicional. Según la investigación, esta entidad servía como epicentro para el lavado de dinero y el mercado ilegal de divisas, permitiéndole a Mercado incluso obtener cotizaciones preferenciales para beneficios personales.
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Extorsión y amenazas en la cárcel
Incluso bajo investigación o detenido, las conductas delictivas no cesaron. Mercado está acusado de participación necesaria en una tentativa de extorsión contra Omar "Toto" Peralta, un investigado por fraudes con tarjetas de crédito. Para esta maniobra, se utilizó información confidencial de una causa judicial que fue filtrada a José Marcelo Saggio (otro organizador de la banda), quien se hizo pasar por policía para exigir 2.500 dólares a cambio de impunidad.
El hecho más reciente que agrava su situación ocurrió dentro del establecimiento penitenciario de Bouwer. El 25 de septiembre de 2025, Mercado ingresó a la celda de otro imputado, Christian Raúl Ríos, y blandiendo un cepillo de dientes como elemento intimidatorio, lo coaccionó para que declarara a su favor. "Más vale que declares bien mañana... declará que es una interna... con esto lo mato a Bietti y a Gavier", habrían sido sus palabras para intentar torcer el curso de la justicia.
Hoy, Mercado enfrenta cargos por asociación ilícita en calidad de jefe, extorsión en grado de tentativa y coacción, delitos que marcan el ocaso de quien fuera el hombre más poderoso de la fuerza de seguridad cordobesa.
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El resto de los acusados
- Diego Carlos Martinelli: Comisario Inspector y exjefe del Departamento de Delitos Económicos. Está acusado como jefe y organizador de la asociación ilícita y como partícipe necesario en una tentativa de extorsión.
- Christian Raúl Ríos: Comisario de la Policía (actualmente en situación pasiva). Se lo acusa en calidad de jefe de la asociación ilícita.
- José Marcelo Saggio: Oficial Principal retirado y exdirector de seguridad del Banco Julio. Está imputado como organizador de la asociación ilícita y como autor de extorsión en grado de tentativa.
- Raúl Ramón Guerrero: Oficial de policía retirado y abogado. Se lo acusa de ser organizador de la asociación ilícita.
- Eduardo César Gavilán: Suboficial Principal jubilado y retirado de la Policía. Está imputado como organizador de la asociación ilícita.
- Gabriel Armando Allende: Suboficial Mayor jubilado de la Policía y exsubjefe de seguridad del Banco Julio. También está acusado como organizador de la asociación ilícita.
- Miguel Ariel Bazán: Suboficial Principal de la Policía de Córdoba en actividad. Se lo eleva a juicio en calidad de miembro de la asociación ilícita.
- Jeremías Ezequiel Garay: Oficial Subinspector retirado de la Policía. Está imputado como miembro de la asociación ilícita.
- Cristian Rodrigo Rivero: Exempleado de la Policía (pidió la baja en 2022). Se lo acusa como miembro de la asociación ilícita.