Una comparación entre las encuestas de septiembre y octubre de la consultora Sicchar, con el foco puesto en las elecciones del año próximo, muestra que Luis Juez acortó la distancia con el gobernador Martín Llaryora y se consolida como el rival que presenta la disputa más ajustada entre los dirigentes medidos.
En septiembre, ante la pregunta sobre a quién votarían en una elección entre ambos, Llaryora reunía el 39% de las preferencias y Juez alcanzaba el 28,2%. Un mes después, el gobernador registró el 38,5% y el senador subió al 29,7%. Así, la brecha pasó de 10,8 a 8,8 puntos porcentuales: una reducción de dos puntos que combina una leve caída del mandatario provincial con una mejora del referente del Frente Cívico.
Los datos surgen de dos relevamientos de la misma consultora. El estudio de septiembre se realizó entre el 16 y el 18 de ese mes, sobre 1.000 casos en toda la provincia, con un margen de error de +/- 3,1 puntos porcentuales. La medición de octubre se llevó adelante entre el 16 y el 19, sobre 1.048 casos.
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Llaryora, con ventaja en los ‘mano a mano’
El escenario polarizado permite observar qué ocurre cuando la disputa se reduce a dos candidatos. En ese terreno, Juez aparece como el competidor que más se acerca a Llaryora, aunque el gobernador mantiene una diferencia favorable. El crecimiento del senador es moderado, pero se produce en un contexto en el que la oposición todavía no definió una estrategia común para enfrentar al oficialismo provincial.
La comparación también muestra que el mandatario conserva registros similares cuando cambia el adversario. En septiembre, Llaryora obtenía el 40,5% frente al 32,8% de Gabriel Bornoroni, presentado como el candidato de Javier Milei. En octubre, el gobernador marcó el 39,8% y el referente de La Libertad Avanza alcanzó el 28,4%. La diferencia pasó de 7,7 a 11,4 puntos, con una caída del dirigente libertario en ese escenario. Frente a Rodrigo De Loredo, la ventaja provincial es más amplia. En septiembre, Llaryora reunía el 40,7% contra el 21,2% del radical. En octubre, el gobernador registró el 40,2% y De Loredo, el 18,8%. La distancia se amplió de 19,5 a 21,4 puntos porcentuales.
Los tres cruces confirman que el gobernador continúa al frente en las alternativas de competencia directa relevadas por Sicchar. Sin embargo, la evolución de los números no es uniforme: mientras Juez mejora su posición y reduce la diferencia, Bornoroni y De Loredo retroceden en sus respectivos escenarios.
El voto que todavía no se define
El comportamiento de Juez también se relaciona con su lugar dentro de la oposición cordobesa. En la medición de septiembre, el senador obtenía el 16,1% en el escenario de competencia con todos los candidatos, seguido por Bornoroni, con el 8,2%, y De Loredo, con el 7,9%. Llaryora lideraba con el 33,9%. En octubre, el gobernador alcanzó el 34,1%, mientras que Juez llegó al 15,6%, Bornoroni al 9,4% y De Loredo al 6,8%.
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En ese esquema, el peronismo cordobés conserva una base electoral cercana a un tercio de las preferencias, mientras los principales referentes opositores compiten por un electorado dividido. La diferencia entre el escenario de todos contra todos y los cruces polarizados también muestra que la intención de voto puede cambiar cuando la oferta electoral se reduce a dos alternativas.
Otro dato relevante es el volumen de votantes que todavía no define su posición. En septiembre, el 21,3% no sabía a quién elegir en el mano a mano entre Llaryora y Juez. En octubre, ese segmento llegó al 20,4%. Aunque la proporción bajó levemente, continúa representando una porción importante del electorado y limita cualquier lectura concluyente sobre el desenlace de la contienda.
La evolución de los sondeos deja planteado el desafío para ambos sectores. Llaryora mantiene el liderazgo en los escenarios medidos, pero Juez muestra una mejora en el enfrentamiento directo. Para la oposición, el interrogante sigue siendo cómo transformar ese crecimiento en una alternativa competitiva y qué papel tendrán La Libertad Avanza y la UCR en la construcción de una eventual estrategia común.