miércoles 30 de noviembre de 2022
CóRDOBA Casa del horror

“Escenas como esta no las vimos nunca en toda nuestra carrera”

Sergio Cravero, jefe del Duar (Departamento de Unidades de Alto Riesgo), de la Policía de Córdoba, brindó detalles del operativo realizado en la vivienda de barrio Autódromo que permitió dar con el cuerpo de las hermanas Sara y Esther Castro. “Este hecho nos impactó mucho desde lo humano”, señala.

09-10-2022 00:34

El caso de las hermanas Sara (39) y Esther (41) Castro , asesinadas, descuartizadas y arrojadas a un antiguo pozo de agua, en la calle Oscar Cabalén de barrio Autódromo, se convirtió en uno de los casos más macabros y espeluznantes de los últimos años en la ciudad de Córdoba. A medida que transcurren los días se van conociendo nuevos detalles del contexto en el que se desarrolló el hecho, que incluye violencia intrafamiliar, incesto y abusos, entre otras múltiples situaciones que desembocaron en este trágico final.

 Mientras la Justicia intenta dilucidar una serie de cuestiones entre las que se incluyen los móviles del doble homicidio, se siguen realizando trabajos y excavaciones en la escena del crimen para obtener mayores precisiones. Uno de los responsables directos de las labores de rastreo que se realizaron en un viejo aljibe, fue el Duar, departamento dependiente del cuerpo de Bomberos de la Policía de Córdoba, el cual tuvo un rol fundamental ya que fueron los encargados de ingresar al profundo pozo, del cual se extrajo una importante cantidad de basura hasta poder dar con los cuerpos de las dos mujeres.

El comisario inspector Sergio Cravero, jefe del Duar y a cargo del operativo en la vivienda de barrio Autódromo, dialogó con PERFIL CÓRDOBA y brindó detalles sobre el caso que conmocionó al país. “Este hecho nos impactó como seres humanos. Una escena como esta no la hemos vivido nunca. Antes que nada somos personas y lo hemos vivido como todos, sorprendidos por los hallazgos. Hoy podemos calificar al operativo como un éxito ya que se logró dar con los dos cuerpos y material muy importante para la causa, siguiendo con las indicaciones de la fiscalía”, comenzó señalando Cravero.

“Nueve efectivos de nuestra fuerza fueron los encargados de ir descendiendo a lo largo de todo el operativo y otros 24 estuvieron a cargo de los puntos de anclaje. El pozo presentaba ciertas dificultades ya que es muy antiguo. Si bien la boca tenía un metro y medio de diámetro, se reducía considerablemente a los 50 metros de profundidad, en donde no teníamos más de 60 centímetros de diámetro, lo cual complejizó mucho los trabajos de búsqueda”, describió. “En el interior había una curva, por lo que existía un contacto permanente de las cuerdas con las paredes y eso generaba un riesgo inminente, el cual siempre estuvo latente. Eso dificultó mucho las tareas operativas y debimos utilizar a los rescatistas de contextura más pequeña para que pudieran ingresar y trabajar en esas condiciones”, detalló. Y agregó: “Estamos acostumbrados a trabajos con cuerdas, a rescates en pozos y en altura, pero el rastrillaje en barrio Autódromo fue distinto a otros, tuvo características propias. Los rescatistas confiaron que sentían miedo al trabajar allí adentro, pero al mismo tiempo con la confianza plena en el equipo que los respaldaba desde el exterior”.

Por último, Cravero contó que debido al contexto en que se desarrolló la búsqueda de las hermanas desaparecidas, los trabajadores que participaron del rastrillaje de los cuerpos se encuentran acompañados de profesionales del gabinete psicológico de la Provincia de Córdoba y del departamento de medicina laboral de la fuerza.

Casa del Horror 2

Manejo de óbitos en pandemia. El Departamento de Unidades de Alto Riesgo cuenta con 167 efectivos divididos en nueve divisiones. Rescates en alturas, en pozos y actividades de rescate acuático y de buceo, son algunas de las acciones que realizan diariamente, las cuales incluyen también salvamento, búsqueda y rastreo, y manipulación de materiales peligrosos.

Durante la pandemia les tocó una tarea que al principio generaba muchas dudas: el manejo de óbitos. Con la llegada del Covid-19 era poca la información que circulaba en torno a los muertos por coronavirus. El Duar fue la primera unidad en manipular los cuerpos de las personas que fallecían en domicilios o en instituciones de salud. Además, trabajaron con personal especializado en psicología para la contención de familiares en estas situaciones límites.

Según explicó el propio Cravero con el correr de los meses pandémicos, la fuerza capacitó a más de 17.000 personas y realizó más de 900 capacitaciones a personal de salud en materia de protocolo frente a este tipo de situaciones. También comandaron las actividades del Centro Operativo Logístico (COL) donde se realizaron controles sanitarios en distintos puntos del territorio provincial, inspecciones y relevamientos en bioseguridad en instituciones públicas y privadas, desinfecciones de vehículos y acompañamiento y capacitación a los COE regionales.

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