El periodista Alejandro Fantino apuntó en su streaming en Neura, al exdiputado nacional Rodrigo de Loredo en el caso que involucra al Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y marcó una profunda distancia entre la lectura institucional que hace el Gobierno Nacional y el pulso de la calle.
Para Fantino, los planteos éticos que vienen de De Loredo y de figuras como Joaquín Morales Solá o Elisa Carrió responden a una sobreactuación que no hace mella en el electorado oficialista. El conductor argumentó que, para el "hombre de a pie", una rectificación patrimonial bajo la lupa de la Justicia no tiene la gravedad de los históricos desfalcos del pasado y resulta un tema secundario frente a las urgencias del día a día. En ese sentido, acusó a este sector de cargar una supuesta "tinta ética" en sus lapiceras y chicaneó el origen de esa moralidad para restarle legitimidad al reclamo opositor.
Según Fantino, lo que "pone locos" a dirigentes como De Loredo a Javier Milei "no lo pone tan loco", ya que el Presidente prioriza valores que la política tradicional suele subestimar. Para la Casa Rosada, la fidelidad ciega, la amistad y la eficacia comunicacional de Adorni cotizan mucho más alto que las exigencias estéticas y los estándares de ejemplaridad que reclama la oposición dialoguista. "Qué pasa si lo que piensa Milei que es el único que lo banca a Manuel, él interpreta que la sociedad no se está poniendo muy fina con este tipo de cosas. Sí cuando te roban 7 mil palos o 15 mil palos. Peo como un tipo como este, rectifique su declaración jurada, por supuesto hay que esperar lo que dice la Justicia; no es tanto. Tal vez lo que pone loco a Morales Solá, a Lilita Carrió, a los radicales, a De Loredo, a él no lo pone tan loco", indicó.
Y agregó: "No la están viendo de nuevo. Vuelvo a olfatear porque Javier lo banca, porque cree en él, porque es un tipo fiel y es su amigo; y porque para el hombre de a pie es menos trágico que para Morales Solá con esa lapicera que carga tinta ética y habría que ver donde se carga esa tinta", completó.