La Legislatura de Córdoba volverá a discutir el proyecto para regular la actividad de los naranjitas, que prevé cambios en el Código de Convivencia y la incorporación de un sistema de identificación para los cuidacoches.
En diálogo con Punto a Punto Radio (90.7), la legisladora provincial Nancy Almada explicó que el principal límite para avanzar fue que la iniciativa llegaba al recinto sin una política social que la acompañara. “Se intentó tratar la modificación del Código de Convivencia, pero no había un plan de reinserción para estas personas”, explicó, y advirtió que una medida de ese tipo solo generaría un impacto inmediato: “íbamos a generar una noticia en el diario y, a los dos días, íbamos a seguir con el problema”.

Para Almada, el escenario actual en las calles de la ciudad es la consecuencia directa de una política sostenida de ausencia estatal. “Llegar a este punto con los naranjitas es la consecuencia de un proceso de absoluto abandono del control de la ciudad de Córdoba, donde ha faltado presencia del Estado”, advirtió.
En ese marco, destacó el proyecto presentado por el legislador Gregorio Hernández Maqueda, al que definió como una propuesta integral orientada a la capacitación y contención social de las personas que hoy ejercen la actividad. Según explicó, la iniciativa apunta a intervenir sobre situaciones de consumo y exclusión social y no solo a regular la actividad en la vía pública. “Sacarlos, llevarlos presos y largarlos al otro día para después mostrar estadísticas no resuelve el problema. Salen por la puerta giratoria y los volvemos a tener en la calle, muchas veces con mayor violencia todavía”, sostuvo.
Falta de control estatal e identificación obligatoria
En cuanto al funcionamiento cotidiano de la actividad, Almada diferenció a quienes están habilitados de quienes operan sin regulación. "Los naranjitas autorizados tienen una identificación, y esos son los que pertenecen a cooperativas. Hay quien responde ante ellos, tienen un monto para cobrar la hora, no están en estacionamientos medidos", explicó.
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Sin embargo, consideró indispensable avanzar en un sistema de identificación visible para los vecinos. “Así como los guardias urbanos tienen que tener una identificación para saber quiénes son, y los cordobeses tienen que saber los antecedentes de esa persona que los cuida, lo mismo debería ser con los naranjitas. Debemos saber quiénes son estas personas, identificarlos con un QR, con algo que sea de simple acceso para que la persona que estaciona pueda saber si ese naranjita es legal, si está bajo una cooperativa y cobra lo que tiene que cobrar”, planteó.
Procedimientos y denuncias en distintos barrios
Mientras se reactiva el debate legislativo, la Policía de Córdoba informó a Punto a Punto Radio (90.7) que durante los últimos días se realizaron intervenciones en distintos sectores de la ciudad. Uno de los procedimientos se concretó en la zona norte de la ciudad, en barrio Cerro de las Rosas, donde una persona fue detectada por el sistema de videovigilancia del 911 en una situación irregular. Al ser interceptado por personal policial, se le secuestraron dos destornilladores.
El segundo hecho ocurrió durante la madrugada en barrio Güemes, en la intersección de Fructuoso Rivera y Belgrano, luego de un llamado al 911 realizado por un automovilista. Según relató el comisario, la víctima manifestó que el cuidacoches del sector le habría exigido 50.000 pesos a cambio del cuidado del vehículo.
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Jiménez remarcó que se trata de un monto inusual para este tipo de hechos. “Es una cifra realmente irrisoria. Tampoco nos había tocado tener exigencias con ese monto”, señaló.
A partir de la información aportada por el denunciante y con apoyo del sistema de videovigilancia, el personal logró individualizar al sospechoso, quien fue interceptado, notificado como infractor al Código de Convivencia y trasladado en carácter de aprehendido a sede judicial, a disposición del magistrado contravencional de turno.
Respecto a los antecedentes, el comisario indicó que, si bien la situación queda sujeta a la investigación sumaria, en el caso ocurrido en barrio Güemes la persona involucrada ya había sido aprehendida en otras oportunidades por hechos de características similares.