martes 05 de julio de 2022
CóRDOBA ANÁLISIS Y PERSPECTIVA

Hitler töten

22-05-2022 00:32

Alfred Rosenberg, condenado y ejecutado en Núremberg en octubre de 1946, fue el ideólogo principal del nazismo. No resulta fácil aceptar que un pueblo culto, laborioso y tolerante como el alemán haya sido sojuzgado con una ideología que propiciaba el antisemitismo militante, el Lebensraum, la oposición al arte moderno y el rechazo al cristianismo, entre otros “dislates”.

No obstante y, pese o porque, el Tercer Reich era un estado represivo, totalitario y dictatorial, Adolf Hitler fue objeto de varios atentados. “Hitler töten” (matar a Hitler): fueron al menos 42, pero ninguno tuvo éxito debido a que Hitler estaba en custodia de las SS  y variaba repentinamente su agenda.

Valquiria. Claus Schenk Graf, conde von Stauffenberg, militar alemán, coronel del Estado Mayor de la Wehrmacht y jefe del Ejército de Reserva de Berlín durante el Tercer Reich, es conocido por haber sido la figura central en un atentado frustrado contra Hitler. Históricamente se le denomina “complot del 20 de julio” de 1944, y fue el más importante de los intentos de matar al genocida. Claus era un caballero de linaje noble, de alta estatura y con un innegable don de gente, lo que le hacía muy popular. Albert Speer lo describió como extremadamente amable y como una figura casi mística por su señorío y aspecto.

El llamado “Plan Valquiria” falló: la bomba accionada por von Stauffenberg explotó en la “Guarida del Lobo” pero Hitler sobrevivió. “Larga vida a la Sagrada Alemania”, fueron las últimas palabras del coronel antes de caer ajusticiado.

La resistencia alemana fue la oposición de individuos y grupos, tanto civiles como militares, en Alemania al régimen nazi entre 1933 y 1945. El movimiento consistió en varias líneas diferentes, políticas e ideológicas, que representaban a las diferentes clases sociales de la sociedad alemana y rara vez (lastimosamente) fueron capaces de trabajar juntos. Gran parte del período hubo poco o ningún contacto entre ellos. Felizmente, todo indica que la “resistencia” era muy numerosa.

En la actualidad, von Stauffenberg es considerado (sobre todo en Alemania) como un héroe de la resistencia antinazi durante la Segunda Guerra Mundial; no cayó en combate, pero mostró su bravura en la “Operación Barbarroja” y en la campaña del Norte de África. Ya en 1940 había recibido la Cruz de Hierro de Primera Clase.

Las valkirias ('selectoras de caídos en el combate') eran deidades femeninas menores que servían a Odín, en la mitología nórdica. Su propósito era elegir a los más heroicos de aquellos caídos en batalla y llevarlos al Valhalla. Esto era necesario, ya que Odín precisaba guerreros para que luchasen a su lado en la batalla del fin del mundo, el Ragnarök.

En la madrugada del 21 de julio de 1944, en el estacionamiento del Comando de Reemplazo, en Berlín no se había librado una batalla, pero murieron ejecutados varios valientes. Entre ellos, Claus von Stauffenberg, el que, seguramente, fue elegido por la valquiria Skuld: Odín necesitaba un guerrero colosal para su ejército.

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