El diputado nacional Itaí Hagman, referente de Patria Grande, advirtió que el sobreendeudamiento dejó de ser un problema individual para convertirse en una crisis masiva.
Los datos que aportó son contundentes: la mora en créditos bancarios personales pasó del 4% al 12% en doce meses, la irregularidad en tarjetas de crédito se sextuplicó del 1,5% al 9%, y en las entidades no bancarias —plataformas digitales, cadenas de electrodomésticos— la deuda irregular ya alcanza casi el 25%.
Miles de trabajadores y empleados que tomaron deuda durante 2024 para cubrir gastos básicos, alquileres y medicamentos, y que hoy ven cómo los descuentos en sus sueldos les dejan salario cero.
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El proyecto de desendeudamiento que impulsa Hagman en el Congreso apunta a refinanciar esas deudas con quitas proporcionales a la tasa de interés cobrada, priorizando a personas de clase media y sectores populares cuyo endeudamiento compromete severamente sus ingresos.
Quiénes entran y quiénes no
Uno de los puntos más discutidos del proyecto es cómo distinguir entre quien se endeudó por necesidad y quien lo hizo por gastos prescindibles. Hagman explicó que el régimen fija requisitos socioeconómicos claros: no aplica para personas con alto patrimonio o buenos ingresos que puedan afrontar sus deudas por sus propios medios.
El criterio central es la relación entre deuda e ingreso. "El objetivo es que, luego del refinanciamiento, la cuota que quede no pueda superar nunca el 33% de los ingresos", precisó el diputado.
Eso deja afuera a quienes tomaron créditos para consumos que exceden lo básico y tienen capacidad de pago. Y concentra el beneficio en quienes, por más que mejoren sus ingresos o consigan trabajo adicional, no pueden salir del pozo solos.
Hagman apuntó contra las entidades no bancarias como el eslabón más problemático de la cadena. Sin regulación del Banco Central, prestan a tasas de interés altísimas asumiendo conscientemente el riesgo de incobrabilidad. "Por eso cobran un interés muy alto", dijo, y agregó que esa lógica justifica que, a mayor tasa usuraria, mayor debería ser la quita en cualquier proceso de refinanciación.
El diputado recordó que durante el segundo semestre de 2024 hubo una suba de tasas brutal que dejó atrapadas a personas que refinanciaron deudas en ese momento y siguen pagando esos intereses aunque las tasas ya bajaron.
El proyecto enfrenta el mismo obstáculo que otros impulsados por la oposición: las comisiones no se reúnen porque el oficialismo no las convoca. Hagman anunció que buscarán sesionar este miércoles para forzar a las comisiones a dictaminar sobre el tema del endeudamiento, el mismo mecanismo que usaron para la Ley de Emergencia en Discapacidad y la ley de financiamiento universitario. "Si no tenemos quórum, lo intentamos la semana que viene", anticipó. "¿Cuál sería la contrapropuesta? ¿No hacer nada y que la gente se arregle sola?"