La temporada invernal atraviesa un momento complejo en materia de virus respiratorios. La novedad de este invierno es que el Virus Sincicial Respiratorio (VSR) —el principal agente causal de infecciones respiratorias agudas bajas, como la bronquiolitis— muestra una tendencia ascendente sostenida desde el inicio del invierno, y se convirtió en el primer motivo de internación en guardias y terapias pediátricas de la Argentina.
De acuerdo con el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), ya se superaron los 65.000 casos de bronquiolitis y se notificaron 2.267 internaciones con detección de VSR. Las hospitalizaciones muestran un crecimiento continuo desde la semana epidemiológica 13, consolidando más de 100 ingresos semanales desde mayo y registrando 563 detecciones solo entre las semanas 28 y 29. Los menores de un año continúan siendo el grupo más afectado y con mayor riesgo de desarrollar cuadros graves.
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Córdoba, a la vanguardia
Frente a este escenario complejo, la provincia de Córdoba implementó una innovadora estrategia integrada mediante la incorporación de cerca de 10.000 dosis de nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de acción prolongada destinado a proteger tanto a bebés sanos como a aquellos con condiciones de riesgo.
La iniciativa cordobesa busca garantizar la equidad en el acceso a la prevención de las infecciones respiratorias. El esquema contempla la aplicación del anticuerpo a los recién nacidos antes del alta de las maternidades y en vacunatorios habilitados, abarcando a los niños nacidos desde el 1° de enero de 2026 que cumplen con los criterios de elegibilidad, así como a los lactantes con factores de riesgo nacidos desde el 1° de septiembre de 2025.
"La campaña está avanzando de manera muy satisfactoria en la provincia. Si bien es temprano para extraer conclusiones definitivas, los equipos de salud comienzan a observar señales que podrían ser consistentes con un impacto favorable de esta estrategia integrada de prevención", destacó la Dra. María Soledad Álvarez, médica infectóloga y pediatra del Hospital Infantil Municipal de Córdoba.
La especialista remarcó la importancia de continuar monitoreando la evolución epidemiológica para confirmar la efectividad del operativo y llamó a los equipos sanitarios a seguir trabajando activamente en la identificación de la población objetivo para maximizar las coberturas.

Hito sanitario
Si bien la incorporación en 2024 de la vacunación materna contra el VSR al Calendario Nacional representó un hito sanitario histórico, los expertos advierten que una proporción significativa de bebés llega desprotegida a su primera temporada viral. Esto ocurre debido a factores temporales: bebés nacidos fuera de la ventana de vacunación de las embarazadas, madres que no pudieron vacunarse, o casos en los que la inmunidad transferida disminuye con el paso de los meses, dejando al lactante vulnerable antes de cumplir su primer año de vida.
El Dr. Néstor Vain, jefe de Neonatología y Pediatría de los Sanatorios de la Trinidad Palermo y Ramos Mejía, enfatizó el valor del modelo cordobés y la necesidad de extrapolarlo al resto del país:
"En Argentina, salvo en la provincia de Córdoba, quienes ejercemos la pediatría enfrentamos una situación compleja: sabemos que los lactantes no protegidos mediante inmunización materna pueden beneficiarse con nirsevimab. Nuestra esperanza es que la estrategia adoptada por Córdoba se convierta pronto en política nacional”.
Estrategias combinadas
Diversas entidades científicas de peso —como la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE), la Sociedad Argentina de Infectología Pediátrica (SADIP) y la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE)— coinciden en que la salida óptima radica en estrategias combinadas: potenciar la inmunización durante el embarazo y complementarla con anticuerpos monoclonales para los lactantes que quedaron expuestos al virus sin la debida cobertura.
En sintonía, la Dra. Mariana Lanzotti, directora del Vacunatorio Instituto del Niño de Rosario, recordó que todos los menores de un año corren riesgo frente al VSR: “Cada internación que se evita no solo reduce el sufrimiento de los bebés y sus familias, y previene complicaciones fatales, sino que también contribuye a descomprimir un sistema de salud que por estos días opera al límite de su capacidad”.