Un joven, de 22 años, fue detenido acusado de evadir un control vehicular y arrastrar a un inspector municipal en el capot durante varias cuadras en la ciudad de Córdoba.
Según informó la Policía, el conductor de un Chevrolet Corsa habría intentado evitar un control municipal en Barrio Nueva Córdoba de la capital cordobesa.
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Violencia urbana
El hecho ocurrió durante la madrugada, mientras efectivos policiales colaboraban con el personal municipal en un control vehicular en Deodoro Roca y Plaza España, y observaron el automóvil que habría intentado evadir el procedimiento.
En esas circunstancias el conductor del vehículo colisionó a un inspector de tránsito, quien quedó sujeto sobre el capot mientras el joven continuaba su marcha por varias cuadras.
De inmediato la Policía inició un seguimiento controlado del rodado. Por último, el joven detuvo su marcha en Bulevar Chacabuco al 400, donde fue aprehendido y le secuestraron el vehículo.
El inspector municipal resultó ileso y manifestó que no requería asistencia médica, aseguraron las fuentes.
"Lo lleva durante cuatro cuadras de una manera alocada"
El subsecretario de Movilidad y Tránsito, Eduardo Ramírez, confirmó que el inspector “se encuentra bien”.
“Por supuesto conmocionado por todo lo sucedido anoche, pero físicamente bien, y por supuesto acompañado por todo el equipo de trabajo de la Municipalidad de Córdoba”, agregó en declaraciones a Mitre Córdoba.
El funcionario dio “la misma versión” que la fuerza policial. “En un control de alcoholemia, de uno de los tantos que realizamos todos los días en la ciudad de Córdoba, a este conductor se lo frena para pedirle la documentación general que se le pide a todos los conductores de la ciudad de Córdoba”, relató.
Y luego completó: “No llegamos a pedirle documentación porque rápidamente cierra el vidrio y acelera, y sucede esto de que el inspector se tiene que colgar del capot del vehículo porque seguramente hubiese sucedido algo peor, lo hubiese atropellado. Y lo lleva durante cuatro cuadras de una manera alocada hasta que la policía puede intervenir y, por supuesto, frenar el vehículo”.
“Es una situación de locura total. Podría haber pasado algo muchísimo más grave. Cuando digo muchísimo más grave me refiero a la muerte de un inspector”, afirmó Ramírez.
“Nosotros no solamente tenemos un protocolo, sino que la policía municipal está capacitándose continuamente con la Agencia Internacional Iniciativa Bloomberg, todos los parámetros de dónde pararnos para evitar cualquier situación como la que acabamos de vivir anoche”, explicó el funcionario.
“Ahora bien, son cuestiones que suceden de un segundo para otro. O sea, imagínense que un inspector que va dando la vuelta por el automóvil, esta persona decide acelerar porque otro inspector le está pidiendo la documentación y uno por un instinto lo primero que hace es tratar de salvar su vida”, argumentó.
“Esto es lo que hizo el inspector, se colgó rápidamente del capot del vehículo para no ser atropellado. Ningún ser humano que realmente tenga sus cabales en orden puede acelerar, no solamente llevar por delante a un inspector, sino durante cuatro cuadras continuar su marcha con un inspector arriba del capot", concluyó Ramírez.