El discurso del gobernador Martín Llaryora, pronunciado el domingo 1 de febrero en Laboulaye, dejó definiciones que, para el consultor Nicolás Meloni, exceden el repaso de gestión y buscan ordenar el escenario político hacia adelante. "Yo creo que lo que está haciendo es un paso más allá del cordobesismo clásico”, definió.
“Me parece que hay una apuesta importante del gobernador en un discurso que lo deja marcado a fuego en torno a lo que va a ser su última etapa de gestión”, sostuvo Meloni en diálogo con Es por Acá, por Punto a Punto Radio.
Según su análisis, uno de los ejes centrales del mensaje fue la idea de federalización provincial. “Un concepto muy claro en su discurso es la federalización de la provincia, el plan de igualdad territorial y la generación de infraestructura a lo largo y ancho de toda la provincia”, explicó.
Gestión, infraestructura y confrontación con la oposición
Meloni advirtió que el mensaje combinó una fuerte agenda de gestión con una señal política explícita hacia la oposición provincial. “Veo una clara posición de confrontación con la oposición, donde intentó arrinconarlos en torno a la obstaculización de la compra de tecnología para la seguridad”, afirmó.
En ese marco, señaló que el gobernador buscó diferenciarse del Gobierno nacional con prioridades propias. “Veo una agenda de gestión muy clara que se diferencia de lo que es el gobierno nacional, una agenda que tiene que ver con la inversión en infraestructura, en salud, en seguridad y en educación”, enumeró.
El consultor mencionó, entre otros puntos, la universidad provincial, la incorporación de tecnología para la prevención del delito, las obras viales en el interior y la defensa de la Caja de Jubilaciones como parte de ese esquema discursivo.
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“Un paso más allá del cordobesismo clásico”
Consultado sobre el posicionamiento político de Llaryora, Meloni planteó una diferencia respecto del peronismo provincial tradicional.
“Yo creo que lo que está haciendo es un paso más allá del cordobesismo clásico”, aseguró.
Según explicó, a la construcción identitaria histórica le sumó una dimensión institucional más amplia. “Al cordobesismo político le sumó el plus de la gestión interpartidaria institucional”, dijo, y precisó que eso se refleja en “la vinculación con un sinfín de intendentes que no son de su color político”.
En esa línea, destacó que el propio discurso incluyó agradecimientos a jefes comunales de otros espacios y referencias a una relación institucional transversal. “Eso lo transforma, está un poco más allá”, sintetizó.
Lo que faltó: eficiencia y tamaño del Estado
Meloni también marcó límites en el mensaje del gobernador. A su entender, existe una demanda social creciente vinculada al cuidado de los recursos públicos. “Es una agenda de temas más identificada hoy con la oposición cordobesa que con el gobierno provincial”, evaluó.
Si bien reconoció que Llaryora hizo énfasis en el superávit fiscal y el cuidado de los recursos, consideró que se trata de un terreno discursivo complejo para el oficialismo. “Es como ir detrás de una agenda que no le es tan propia”, señaló, al describir el equilibrio entre obra pública y reclamo de eficiencia estatal.
Para el consultor, el escenario político provincial comienza a delinearse con mayor claridad tras el discurso en Laboulaye. “Veo a un oficialismo que intenta explicar que tiene gestión y a una oposición que busca ordenarse y tender puentes”, resumió.
Ese contrapunto, concluyó Meloni, será determinante para comprender la dinámica política y electoral de los próximos años en Córdoba.
JB/JF