Por primera vez en Argentina, una cadena de supermercados lanzó un seguro alimentario para garantizar comida en los hogares cuando un trabajador sufre un accidente y no puede generar ingresos. Se trata del Seguro Alimentario TAK, una iniciativa de Tadicor que combina cobertura de alimentos con servicios médicos, pensada tanto para trabajadores formales como informales.
La propuesta fue presentada por Santiago Tarquino, socio gerente de la cadena, durante su paso por el programa radial “Es Por Ahí”, donde también analizó los cambios profundos que atraviesa el consumo masivo. “Cuando alguien tiene un accidente, lo primero que se pone en riesgo es la comida”, explicó sobre el origen del proyecto.
El seguro funciona mediante una suscripción mensual de $3.999. Ante un accidente que impida trabajar y con certificado médico, Tadicor envía al domicilio un módulo alimentario pensado para una familia tipo de cuatro personas, con productos definidos junto a nutricionistas de empresas como Harcor, Molino Río de la Plata y Nestlé.

Además de la cobertura de alimentos, el paquete incluye seguro de vida, asistencia médica virtual, urgencias odontológicas y descuentos en medicamentos. El objetivo es brindar una red de contención básica en momentos críticos.
Un consumo que cambió
Durante la entrevista radial, Tarquino señaló que “el comportamiento del consumidor se sinceró”, resumió, en referencia a la pérdida de poder adquisitivo y al fin del acopio masivo como estrategia frente a la inflación.
Lo que cambió es el volumen y la lógica de compra. “Hoy la gente compra más en función de lo que realmente necesita”, explica Tarquino. La menor expectativa de saltos bruscos de precios redujo la urgencia por llenar el changuito como forma de cobertura ante la inflación. A eso se suma un dato ineludible: “Es una realidad que hoy la gente tiene menos para consumir”.
Otro cambio clave es la caída del uso de efectivo. Actualmente, solo el 15% de las operaciones se paga con billetes, mientras que el 85% se realiza con medios electrónicos. “Las tarjetas representan casi un 70% y las billeteras virtuales cerca de un 20%”, detalló Tarquino.
Frente a este escenario, Tadicor apuesta a una política de precios estables en lugar de ofertas agresivas. “Buscamos que el cliente encuentre una buena opción cualquier día del mes”, explicó.
En lugar de grandes promociones esporádicas, la cadena prioriza una política de precios estables. Las ofertas que aparecen responden a acuerdos puntuales con proveedores, mientras que las promociones calendarizadas quedan casi exclusivamente en manos de entidades financieras y billeteras virtuales.
Apuesta por la industria nacional
En cuanto al abastecimiento, la cadena mantiene su foco en la industria nacional, pese a la mayor apertura a importaciones. “Seguimos enfocados en proveedores nacionales”, afirmó, y aclaró que los productos importados que ingresan al mercado son percibidos como artículos de nicho, con precios elevados y orientados a consumos específicos. “No forman parte de la canasta masiva que prioriza nuestro cliente”, explica. La estrategia, entonces, apunta a sostener vínculos con la industria local y mantener una oferta alineada con el consumo cotidiano.
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El Seguro Alimentario TAK ya cuenta con alrededor de 1.000 suscriptores a pocas semanas de su lanzamiento y la meta es llegar a 40.000 personas en el primer semestre. La iniciativa se apoya en la logística nacional de la empresa, con cobertura en casi todo el país.
Tarquino define el proyecto como una respuesta privada a una problemática estructural: garantizar lo más básico cuando el ingreso se corta de forma inesperada. En un contexto de consumo más ajustado, Tadicor busca innovar no solo vendiendo productos, sino ofreciendo una herramienta de protección social inédita en el sector supermercadista.