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CUIDACOCHES

Resistencia pacífica: Hernández Maqueda apeló a Gandhi y Luther King para no pagar a naranjitas

El legislador liberal mileista rechazó la nueva ordenanza en la ciudad de Córdoba sobre cuidacoches, denunció un pacto entre el Estado y las cooperativas, y alentó una rebelión pacífica. El dirigente opositor reafirmó su demanda de prohibición total.

Naranjitas en Córdoba
Naranjitas en Córdoba | .

Tras la aprobación de la nueva ordenanza que regula el sistema de cuidacoches en la ciudad de Córdoba, el legislador provincial Gregorio Hernández Maqueda redobló su confrontación con el gobierno peronista y llamó abiertamente a la “resistencia pacífica” y la “desobediencia civil” contra el esquema regulatorio impulsado por la gestión de Daniel Passerini.

El dirigente liberal mileista, que ya había sostenido en la Unicameral la postura de prohibición total de los “naranjitas” sin distinción entre legales e ilegales, cuestionó con dureza la nueva ordenanza aprobada hoy por el Concejo Deliberante capitalino y aseguró que el nuevo sistema “blanquea” y fortalece la estructura de los cuidacoches en la vía pública.

El pueblo de Córdoba ya habló: no quiere más naranjitas en las calles”, lanzó Hernández Maqueda, quien sostuvo que la normativa no reducirá la presencia de cuidacoches sino que “va a potenciar la cantidad”. “Ahora les cambian el color, van a pasar a ser marroncitos en vez de naranjitas, tomándonos por tontos creyendo que esto es un cambio en el sistema”, lanzó en su embestida contra el PJ en el poder.

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El legislador alineó sus críticas con un discurso de fuerte confrontación política hacia la administración municipal de la capital cordobesa. En ese marco, calificó a la gestión Passerini como un “desgobierno” y habló de "una presunta asociación entre el Estado y las organizaciones de cuidacoches", ante el nuevo marco regulatorio. Según planteó, el nuevo esquema terminará consolidando un mecanismo de recaudación compulsiva sobre los automovilistas.

Asimismo, el liberal mileista advirtió que el costo del sistema podría escalar hasta los 200 mil pesos mensuales para quienes estacionen regularmente en determinadas zonas de la ciudad. Hernández Maqueda cuestionó especialmente que el 80% de la recaudación quede en manos de cooperativas vinculadas al esquema de control callejero. “No sabemos qué termina pasando con esa plata”, sostuvo.

Frente a este escenario, el parlamentario llamó públicamente a no pagar el estacionamiento administrado bajo el nuevo régimen.Que los cordobeses no paguemos a los naranjitas tengan el color que tengan y esta va a ser la única forma en que el gobierno entienda que el pueblo ya dijo basta”, remarcó.

 Gregorio Hernández Maqueda

Resistencia pacífica

Pero, sobre todo, el dirigente libertario buscó darle sustento doctrinario y político a su postura apelando al concepto de desobediencia civil. Hernández Maqueda reivindicó las experiencias históricas de Mahatma Gandhi, Martin Luther King Jr. y Nelson Mandela como ejemplos de resistencia pacífica frente a normas consideradas injustas.

“Cuando hay una norma intrínsecamente injusta que viola derechos humanos fundamentales, como la libertad, la propiedad y la vida, no nos queda otra que llamar públicamente a una acción de desobediencia”, argumentó el opositor. En su planteo también dejó en claro el costo de asumir esa decisión. Al respecto, anticipó que quienes participen de esa resistencia deberán asumir eventuales sanciones económicas. “Si nos multan habrá que pagar las multas”, señaló.

Con este argumento, Hernández Maqueda insistió en que la protesta debe ser pública, pacífica y organizada, y adelantó que impulsarán campañas de visibilización con pegatinas y acciones callejeras en la ciudad. “Queremos una gran movida de la que se hable en todo el país”, enfatizó.

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Deber moral

De hecho, el legislador buscó encuadrar su postura dentro de la tradición filosófica y política de la desobediencia civil formulada por el pensador estadounidense Henry David Thoreau en el siglo XIX. Ese marco conceptual sostiene que los ciudadanos tienen el deber moral de no colaborar con leyes consideradas injustas cuando las instituciones no garantizan derechos fundamentales.

No obstante, las declaraciones del dirigente opositor abren un nuevo foco de tensión política en Córdoba. La convocatoria explícita a incumplir una ordenanza municipal podría escalar el enfrentamiento entre sectores opositores y el oficialismo capitalino en torno al control del espacio público, una agenda que ya había generado fuertes cruces durante el debate provincial sobre la regulación de los cuidacoches.

Nueva ordenanza

El Concejo Deliberante aprobó este jueves una modificación del sistema de estacionamiento medido y controlado de la capital cordobesa, en una sesión atravesada por el debate sobre la regulación de los “naranjitas”. La iniciativa, sancionada con 21 votos afirmativos -de un total de 30 ediles- durante la novena sesión ordinaria del año, amplía las zonas alcanzadas por el cobro, establece un esquema de pago exclusivamente digital y formaliza un nuevo marco para la actividad de los cuidacoches.

Asimismo, la ordenanza habilita al Ejecutivo municipal a definir mediante reglamentación las nuevas áreas donde regirá el sistema, en el marco de una estrategia impulsada por la gestión Passerini para reordenar el estacionamiento urbano y avanzar en la regularización de trabajadores vinculados al control callejero en cooperativas, pese a la resistencia de algunos concejales y legisladores que reclamaban la prohibición total.