El índice de inflación de febrero volvió a encender luces amarillas en el comercio minorista. Según el relevamiento del Centro de Almaceneros de Córdoba, el mes cerró con un 3,1%, superando el piso del 3% y consolidando —según su presidente, Germán Romero— un nuevo escalón inflacionario más alto del que se registraba meses atrás.
“Hoy se está haciendo un piso estructural inflacionario más cercano al 3%. De hecho, para nuestro registro superó el 3%”, afirmó Romero en diálogo con ‘Punto y Aparte’ (lunes a viernes de 8 a 10 por Punto a Punto Radio 90.7). El dato adquiere mayor relevancia si se observa el acumulado: el primer bimestre de 2026 suma 5,7%, lo que —según el dirigente— vuelve “técnicamente inalcanzable” la meta del 10% anual prevista en el Presupuesto nacional.
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Alimentos, el gran impulsor
Romero explicó que el principal motor del aumento fue el rubro Alimentos y bebidas sin alcohol, el de mayor ponderación en el índice. El sector registró una suba del 4,2% en febrero, impulsada por un fuerte incremento en productos básicos.
El caso más significativo fue la carne vacuna, que aumentó un 19% en el mes. “Es brutal el incremento”, señaló. A ello se sumaron subas de aceites (11%), lácteos (7%) y frutas y verduras (6%), niveles que no se consolidaban con ese vigor desde hacía varios meses. “Son números que pegan directo en el bolsillo. Más allá de si la inflación da 2,9 o 3,2, lo que se sigue socavando es el poder adquisitivo de las familias”, sostuvo.
Consultado sobre las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien anticipó que el índice de febrero podría ser menor al de enero, Romero fue categórico: “Entendemos que no. No puede ser más baja si los precios aumentaron más que en enero”.
El titular del Centro de Almaceneros explicó que incluso utilizando la misma metodología que el INDEC —y aplicando la nueva ponderación de rubros— el resultado es similar. “Si el rubro de máxima ponderación tuvo una suba abrupta, la inflación no puede dar más baja. La carne sola tiene casi medio punto de incidencia”, detalló. Aun así, remarcó que hasta ahora no encontraron diferencias sustanciales con las cifras oficiales. “El INDEC venía siendo creíble. No hemos encontrado pruebas fehacientes de que los datos no fueran certeros”, aclaró, aunque advirtió que una divergencia marcada generaría sospechas.
Tarifas y dólar: presión a futuro
Romero también anticipó un escenario complejo para marzo y abril. Señaló que el impacto de la quita de subsidios en servicios públicos, la canasta escolar y el arrastre de alimentos podrían mantener la presión inflacionaria. “El dólar está pisado, no plantado. En Argentina siempre es inestable. Cuando despegue, va a impactar”, advirtió. En ese marco, consideró “inviable” que el segundo semestre comience con inflación cercana a cero, como planteó el presidente Javier Milei meses atrás. “Si eso ocurriera con este contexto, el costo social sería altísimo”, afirmó.